La tarde del miércoles, la comunidad católica de Teoloyucan vivió un momento histórico con la Eucaristía de Consagración del nuevo altar de la Parroquia de San Antonio de Padua, ceremonia presidida por el Obispo de Cuautitlán, Monseñor Efraín Mendoza Cruz.
Durante la celebración, también fueron bendecidos el ambón y la sede del presbiterio, elementos esenciales para la liturgia. En la tradición católica, el altar es considerado el centro de la acción de gracias de la Eucaristía y el punto en torno al cual se ordenan los demás ritos, por lo que su diseño busca reflejar nobleza, belleza, fuerza y simplicidad.
Al concluir la misa, se realizó la bendición de la restauración de la Capilla del Santísimo, un espacio destinado a la oración y el encuentro personal con el Señor, que ahora ofrece mejores condiciones para la devoción de los fieles.
La ceremonia reunió a numerosos feligreses y representantes de la parroquia, quienes celebraron la renovación de su templo como un signo de fe y unidad para la comunidad de Teoloyucan.

