El sector de la construcción en el Estado de México enfrenta un panorama donde los costos para edificar han aumentado entre un 7 y un 8 por ciento en lo que va del 2025, principalmente por el encarecimiento del aluminio y del acero, advirtió Arnulfo Martínez Sánchez, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en la entidad.
El líder empresarial explicó que aunque parte de ese incremento obedece a factores especulativos, también se suma a la tensiones de la aplicación de aranceles impuestos por Estados Unidos a México, por lo que el impacto en el precio final de las obras es real.
‘Hoy construir cuesta más que el año pasado. El aluminio ha subido mucho desde principios de año, y aunque el acero también se ha encarecido, el efecto ha sido más fuerte en el primero’, dijo.
Frente a esta situación, la Cámara de la Construcción apostará por una mayor utilización de materiales nacionales, en especial el acero producido en México, para estabilizar el mercado y evitar nuevos aumentos hacia el cierre del año.
Pese a las complicaciones, el segundo semestre del año ha marcado el arranque de obras públicas aprobadas por el gobierno estatal desde abril, de modo que el líder constructor consideró que el cierre de 2025 será positivo, siempre que se mantenga el ritmo de inversión y se concrete la contratación de los proyectos ya programados.
‘El proceso de contratación arrancó hace apenas mes y medio. Esperamos que entre septiembre y octubre se adjudiquen la mayoría de las obras contempladas en los presupuestos estatales y municipales’, señaló.
No obstante, reconoció que falta dinamismo en el sector y consideró que la nueva iniciativa de ley sobre asociaciones público-privadas podría ser la palanca que impulse mayores inversiones.
‘Hay muchas necesidades de infraestructura en todos los sectores, y los recursos fiscales no son suficientes. Con esta iniciativa se abre una oportunidad para atraer más capital’, explicó.
Uno de los proyectos más relevantes para este cierre de año es la construcción de al menos 10 mil viviendas sociales en territorio mexiquense y de acuerdo con el dirigente, ya existe una coordinación estrecha con el Infonavit, y desarrolladores afiliados a la CMIC que han presentado propuestas formales para participar. Sin embargo, todavía no se han definido las zonas donde se construirán estas viviendas.
‘Es un tema que se está trabajando desde los gobiernos y los propios desarrolladores. Las ubicaciones deben cumplir requisitos de acceso a servicios, cercanía a centros de trabajo y condiciones de habitabilidad’, dijo.
A nivel estatal, detalló, existen alrededor de 40 desarrolladores de buen tamaño con proyectos ya listos, aunque aún no han iniciado obras debido a los trámites previos que exige la normatividad.
Martínez Sánchez hizo énfasis en la importancia de que las obras públicas sean asignadas a empresas mexiquenses, no solo por capacidad técnica, sino por el efecto multiplicador que tienen en la economía local.
‘Hemos insistido en todos los foros: la inversión pública debe quedarse en el Estado de México. Es la única manera de asegurar una derrama económica real en las regiones, de fortalecer la proveeduría, de generar empleo directo e indirecto’, expresó.
El presidente de la CMIC enfatizó que todas las obras son importantes, pues responden a las necesidades de la ciudadanía expresadas ante los alcaldes y plasmadas en los planes municipales de desarrollo.
‘Desde la perspectiva de la industria de la construcción, todas las obras son bienvenidas. Pero pedimos que quienes las ejecuten sean empresas del estado, que conocen el terreno y retribuyen a la comunidad’, concluyó.

