Por primera vez, más de mil 139 periodistas de medios digitales y tradicionales nacionales y en el extranjero, exigen a los tres niveles de Gobierno de México y a las autoridades judiciales, cesen la censura y las agresiones contra quienes hacen uso del derecho constitucional a la libertad de expresión.
En una carta suscrita a través de la plataforma de change.org (https://chng.it/TV7DCTRz6b), mil 139 periodistas exigen frenar la peligrosa tendencia del uso arbitrario y maniqueo de legalismos para silenciar la labor periodística, y quienes amparados en el derecho constitucional a la Libertad de Expresión, ejercen la crítica.
Las y los periodistas en territorio nacional y en el extranjero, denuncian cómo figuras jurídicas para proteger derechos y libertades, como la tipificación de la “violencia política en razón de género”, son manipuladas para callar, para censurar, para aplicar sanciones económicas e incluso buscando aplicar penas a las voces incómodas, convirtiendo la ley en un bozal disfrazado de justicia.
La carta, que será entregada directamente en Palacio Nacional y en la Secretaría de Gobernación, pone el dedo en la llaga de un sistema que, paradójicamente, utiliza las normas diseñadas para salvaguardar derechos como armas contra la propia libertad de expresión. Si antes bastaba con la censura velada o el descrédito público, hoy el expediente legal se ha vuelto la receta favorita para intimidar y sancionar a periodistas.
Lo anterior se convierte en un grave peligro más en un país que ocupa el primer lugar en periodistas desaparecidos y el tercero en periodistas asesinados, solo detrás de Palestina y Pakistán, sin que haya un conflicto armado en nuestro país.
Las y los periodistas que suscriben la carta, rechazan que se trate de pedir favores o concesiones para el ejercicio de su profesión. E indican que es irónico que la libertad de expresión sea utilizada de manera parcial y maniquea para evitar criticas al ejercicio de la función pública.
Más allá de la denuncia nacional, la acción busca resonar en el escenario internacional.
La carta, acompañada de las firmas verificadas, será enviada a organismos como la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en México, la Relatoría para la Libertad de Expresión de la CIDH y la Representación de la Unión Europea.
El valor de esta acción colectiva radica en su transparencia y en la amplitud de respaldo. No se trata de un puñado de personas inconformes, sino de una comunidad periodística que, aun con diferencias editoriales y enfoques políticos, coincide en que no hay democracia sin libertad de expresión.
En su labor profesional, las y los firmantes han asumido el combate a la violencia política de género, como un enfoque obligado en una sociedad que lugar por la igualdad de libertades y derechos para mujeres y hombres de todas las edades.
Pero denuncian que esa figura jurídica progresista está siendo utilizada por los gobiernos Federal, Estatales y Municipales y por legisladoras y legisladores para ocultar posibles actos de corrupción, de malversación de fondos, de censura. Y lo más grave es que autoridades judiciales sometidas a Ejecutivo y Legislativo, se suman a esa práctica nociva.
El periodismo libre no es un capricho gremial, es un derecho de la sociedad para conocer la verdad. Por eso, la petición no solo defiende a periodistas, sino también a la ciudadanía en apego al derecho constitucional a la Información. En tiempos en que la democracia parece más un decorado que una práctica, la defensa de la palabra se convierte en el último bastión de resistencia.

