Ante el incremento de hechos violentos dentro de planteles educativos del Estado de México, diputados locales hicieron un llamado a reforzar la aplicación del programa Mochila Segura, una medida que, aunque está vigente en la ley, no se ejecuta de manera uniforme en las escuelas mexiquenses, de acuerdo con el presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Rigoberto Vargas Cervantes.
En entrevista, el legislador señaló que el tema debe retomarse con urgencia para garantizar la seguridad de estudiantes y docentes e insistió en que su implementación no vulnera derechos de niñas, niños y adolescentes, tal como han argumentado padres de familia que se oponen a la norma.
Recordó que casos recientes de violencia escolar, como el ocurrido en el municipio de La Paz, donde un alumno ingresó con un arma de fuego a su plantel, reflejan la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención.
Además, subrayó que el operativo Mochila Segura no está cancelado ni prohibido, pero su aplicación enfrenta resistencia por parte de algunos padres de familia y autoridades escolares, lo que ha impedido su correcta ejecución.
“Tenemos que hacer conciencia. El programa está en ley, pero si no hay difusión, acompañamiento y seguimiento, queda en letra muerta. Hay escuelas donde se aplica y ha dado buenos resultados, pero en muchas otras no se hace por miedo o desconocimiento”, sostuvo Vargas Cervantes.
Recordó que la medida fue debatida y avalada en legislaturas anteriores, con observaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, y se establecieron lineamientos para evitar prácticas discriminatorias.
“Aunque hubo resistencia, el tema quedó superado; lo importante ahora es garantizar su aplicación de forma adecuada”, enfatizó.
Cabe recordar que esta ley se sustenta en diversas reformas y adiciones a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de México, la Ley de Educación estatal, la Ley de la Comisión de Derechos Humanos del local y la Ley de Seguridad de la entidad
Vargas Cervantes compartió que, en escuelas donde sí se ha puesto en marcha el operativo, los resultados han sido positivos, ya que la presencia de cuerpos de seguridad y binomios caninos ha permitido descartar riesgos y generar confianza entre las familias.
“También como padre de familia, me siento tranquilo cuando sé que mi hija estudia en un entorno seguro. Estas acciones deben hacerse de manera recurrente”, afirmó.
El legislador adelantó que propondrá reanudar mesas de trabajo con la Secretaría de Educación estatal para revisar el estado actual del programa y conocer los protocolos de seguridad aplicados en los planteles. Explicó que el objetivo es “desempolvar” la estrategia, identificar los obstáculos para su cumplimiento y fortalecer las acciones de prevención dentro de las escuelas.
Un estudio de Mexicanos Primero expuso que maestros enfrentan carencias de internet, materiales costosos y escasa formación para aplicar el modelo educativo, lo que impacta en aprendizajes clave como lectura, escritura y matemáticas.
Violencia por salud mental
Asimismo, reconoció que la violencia escolar está vinculada con problemas más amplios como la falta de atención emocional, el acoso entre alumnos y las adicciones, por lo que insistió en una estrategia integral que combine seguridad con salud mental.
Recordó que en 2024 se destinaron más de 3 mil 819 millones de pesos a programas de atención psicológica y prevención de adicciones, aunque advirtió que los recursos resultan insuficientes para atender la magnitud del problema.
“Queremos que cada escuela cuente con psicólogos o trabajadores sociales, que haya rutas de canalización y que los maestros tengan acompañamiento emocional. Si el alumnado y el personal están bien, se reducen los riesgos de violencia”, explicó.
Finalmente, el diputado reiteró que el fortalecimiento del operativo Mochila Segura debe ir acompañado de conciencia social y participación de las familias, ya que la prevención empieza en casa.
“Las instituciones pueden implementar protocolos, pero si los padres no colaboran, el esfuerzo se debilita. Se trata de proteger la vida y el bienestar de nuestros niños y jóvenes”, concluyó.

