Los tonos naranjas y amarillos del cempasúchil empiezan a llenar los campos mexiquenses, una de las más representativas de la tradición mexicana, por lo que los floricultores ya pretenden abastecer el mercado nacional, pese a las inclemencias del tiempo.
De acuerdo con la Secretaría de Cultura y Turismo estatal, los principales municipios productores de esta flor son Atlacomulco, Texcoco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ozumba, Tepetlixpa, Malinalco, Tenango del Valle, Tenancingo y Villa Guerrero, regiones que cada año impulsan la economía local a través del cultivo y la venta de esta especie ornamental.
En estas zonas, cientos de familias campesinas trabajan desde meses antes para garantizar la producción que embellece los altares, panteones y espacios públicos durante las celebraciones de los Fieles Difuntos.
No obstante, las inclemencias del tiempo y fuertes lluvias han provocado cierta lentitud con la producción, pese a ello los floricultores hacen los esfuerzos necesarios para garantizar el abastecimiento del mercado nacional y local.
Es por ello, que los mercados y tianguis locales ya comienzan a llenarse de ramos, coronas y caminos de pétalos que se distribuyen en todo el Valle de Toluca y la zona oriente del estado.
Autoridades estatales destacaron que la producción de cempasúchil no solo representa una actividad económica de temporada, sino también una forma de preservar las tradiciones y la identidad cultural mexiquense, además de atraer a visitantes que buscan conocer los cultivos y adquirir flores directamente de los productores.
Con ello, el Estado de México reafirma su papel como uno de los principales productores de flor de temporada a nivel nacional, manteniendo viva una de las costumbres más emblemáticas del Día de Muertos.

