La muerte de manera conceptual significa el fin de la vida y es un suceso irreversible para todo ser vivo. La causa de muerte puede ser natural, como el envejecimiento, enfermedad o a causa de desastres naturales; así como inducida, ya sea por suicidio, homicidio-asesinato, eutanasia, accidentes, pena de muerte u otros.
Sin embargo, la muerte socialmente tiene diversos matices sociales, legales y religiosos. En México se le celebra; pero antes de recordar y dar vida a la memoria de quienes se adelantaron en el Día de Muertos, se sufre y llora por las miles de vidas que parten al año por las distintas causas.
En el Estado de México, en los últimos años la cifra anual de fallecimientos es de alrededor de 100 mil personas, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En 2024, se registró la pérdida de vida de 99 mil 690 personas, de las cuales 55 mil 075 fueron hombres y 44 mil 608 mujeres, así como siete personas sin especificar el sexo. La cifra fue mayor al año inmediato anterior en la que murieron 96 mil 278 personas.
Las cifras se han estabilizado con el promedio antes de la pandemia de Covid-19, ya que en el 2020 la cifra alcanzó las 152 mil 668 defunciones; así como 152 mil 090 en 2021 y 100 mil 734 en el año 2022.
En ello coincidió Gabino Zarza Sánchez, representante de la Unión de Propietarios de Funerarias del Valle de Toluca, que señaló que los índices de servicios funerarios redujeron desde los últimos dos años, tras el control o reducción de enfermedades por el Covid-19.
“A diferencia de otros años, ha bajado el índice de mortandad. Yo creo que ha derivado al tema todavía del COVID. Más en el cambio, bueno, pues, aparte el tema de defunciones, a veces está igual como alza y baja”, dijo.
El funerario indicó que de acuerdo a su labor las muertes se dan de manera generalizada en todo el territorio estatal; sien embargo, se concentran en municipios con mayor densidad poblacional, como lo es la región del Valle de México.
El más reciente Boletín de Estadísticas Vitales que presentó el Gobierno del Estado de México en 2024, referente a cifras del año 2023, señala que los municipios de la entidad que presentaron mayor número de defunciones fueron Ecatepec de Morelos, Toluca, Tlalnepantla de Baz, Nezahualcóyotl, Naucalpan de Juárez, Texcoco, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán, Metepec y Ixtapaluca. En conjunto, sumaron 46 mil 763 decesos equivalente al 53.4 por ciento de las defunciones totales de la entidad registradas durante 2023.
Sin embargo, los municipios con una mayor tasa de mortalidad son Axapusco (13.6), Metepec (10.2), Texcoco (9.9), Ixtapan de la Sal (9.5), Amecameca (8.5), Tlalnepantla de Baz (8.4), Joquicingo (8.3), Atlacomulco (7.9), Toluca y Tlatlaya (7.2). Los de menor tasa son Nextlalpan, San Antonio la Isla y Huehuetoca (2.1), Chapultepec (1.9) y Jaltenco (1.8).
Las estadísticas refieren que en el Estado de México más de 80 mil muertes son a causa de enfermedades naturales. Una de las principales causas de muerte son las enfermedades del corazón, el INEGI señala que en 2023 se registraron 20 mil 806 muertes derivado de dichas enfermedades, con 13 mil 897 casos de infarto agudo de miocardio.
De manera preliminar, ya que los resultados definitivos se presentarán tras la primera quincena de noviembre, el reporte de Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) del INEGI, indica que en la entidad mexiquense se registraron 12 mil 249 fallecimientos por infarto en 2024.
Zarza Sánchez indicó que, el sector funerario identificó que, tras la pandemia, el mayor número de servicios se da por infartos, sobre todo en personas adultas mayores.
“Se ha incrementado el índice de infartos, sobre todo a veces se dan en vía pública, con la gente que sale bien de sus casas y, desafortunadamente, le da un infarto en la calle, en la vía pública. En realidad, no es un hecho, pero realmente creo que después del COVID ha habido un incremento en el tema de gente que se infarta en vía pública”, dijo.
En segundo lugar, se encuentra la diabetes mellitus, que en 2023 cobró la vida de 16 mil 716 personas y en 2024, estiman, fueron 11 mil 162 defunciones. A dichas enfermedades, le siguen los tumores malignos, que en 2023 provocaron la muerte de 16 mil 716 personas en 2023 y cerca de 11 mil 771 el año pasado.
Las defunciones por accidentes ocupan el quinto lugar, con 4 mil 882 defunciones en 2023, de las cuales mil 281 fueron muertes viales en vehículos de motor y 181 por caídas. El preliminar de 2024 refiere que hubo un incremento a 4 mil 970 fallecimientos por accidentes.
Al respecto, el representante de funerarias refirió que de igual forma notaron un incremento de servicios de personas que perdieron la vida por accidentes viales, sobre todo de motociclistas.
Por agresiones, el INEGI registró en 2023 2 mil 721 fallecimientos; por homicidio 3 mil 274 y de suicidio mil 223 muertes. Al respecto, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública refiere que, en el primer semestre del 2025, en territorio mexiquense ocurrieron 809 decesos que clasifica como homicidios dolosos en accidentes de tráfico; con lo que la entidad se posiciona en primer lugar a nivel nacional.
En 2024 se registró un total de mil 596 decesos viales, de los cuales 212 fueron en la Zona Metropolitana del Valle de Toluca; y es la capital mexiquense la que encabeza la lista con 80 casos, seguido por Metepec con 12, Zinacantepec y Almoloya de Juárez con nueve; Lerma con siete y San Mateo Atenco cinco.
Por cuestiones sanitarias y la premura, la pandemia de Covid-19 orilló a que la mayoría de las defunciones se tratara con incineración a los cuerpos, lo que acabó con mitos y resistencia en muchas familias que quizá no tuvieron otra opción en el momento; sin embargo, dicha tendencia cambió.
El funerario Gabino Zarza indicó que actualmente la tendencia es de un 50-50, es decir, la mitad de los servicios son para incineración y el resto inhumaciones (el entierro de la persona).
“Después del Covid, la gente empezó a tener un poquito más en el tema de la cultura de la cremación. Y, bueno, se ha incrementado, pero con la experiencia puedo decir que hay un 50 por ciento y 50 por ciento”, dijo.
De acuerdo con los últimos datos de la Recopilación de Información de los Cementerios Públicos en las Zonas Metropolitanas del País 2021 del INEGI, en los panteones públicos municipales, a nivel nacional, hay una ocupación del 80.8 por ciento de tumbas o fosas, dejando una disponibilidad del 18.8 por ciento.
En ese sentido, Zarza Sánchez recordó que hasta hace un par de años, la saturación en panteones se estaba convirtiendo en serio problema, sobre todo en los municipios con mayor población, como es el caso de Toluca.
Refirió que los panteones administrados por las autoridades municipales, es decir, el Panteón Municipal y el Panteón General La Soledad, se encuentran prácticamente al 100 por ciento de ocupación, pero reconoció gestiones para recuperar fosas para los cuerpos que ya cumplieron siete años.
“Toluca es uno de los municipios que ahorita ya carece de espacios para poder hacer inhumaciones, entonces, realmente, sí se complican los servicios. Pero hoy en día han hecho un programa en el cual se invita a la población, pues, a su temporalidad de siete años, que es lo que marca la ley, y de esa manera exhumar, hacer cremación y poder desocupar el lugar donde se encuentra su deudo”, explicó.
Aunque reconoció que es un proceso complicado ya que hay familias que dejaron por más de siete años el cuerpo, incluso superando los 20 y se vuelve más difícil accedan al proceso; así como por usos y costumbres; y cuestiones de religión.
En 2016, a Santa Sede consideró permisible la cremación de los restos humanos, y especificó que se deben mantener en un lugar sagrado o de oración; además, que las cenizas de los difuntos católicos no se pueden esparcir, dividir, ni mantener en casa. Pero recomendó continuar con la sepultura de los difuntos, ya que “confirma su fe en la resurrección de la carne”.
En otros panteones y municipios, dijo, han hecho esfuerzos para ampliar su extensión para enfrentar la situación de saturación.
Gabino Zarza añadió que actualmente el precio promedio de los servicios funerarios va de 13 mil a 18 mil pesos por el servicio básico de inhumación, y de 15 mil a 18 mil pesos para el tema de cremación.

