Cuadrillas de pescadores de la laguna de Zumpango realizan faenas para retirar el lirio acuático, que cubre cerca del 85% del espejo de agua y afecta directamente su fuente de trabajo, informó Eladio García Hernández, presidente de la Asociación de Pescadores.
Especialistas de la zona detallan que la laguna almacena entre 75 y 80 millones de metros cúbicos de agua y que el lirio acuático ocupa un área de 1,620 a 1,645 hectáreas. Con el fin de la temporada de lluvias y la llegada de las bajas temperaturas en el Valle de México, este es el momento adecuado para realizar acciones biológicas, mecánicas, mixtas o experimentales.
Los pescadores señalaron que no cuentan con apoyo de ninguna autoridad para retirar la maleza. Carecen de botas, repelentes, lazos y ganchos, por lo que han tenido que improvisar herramientas para las faenas.
Esta planta invasiva, se ha multiplicado en el río Lerma debido a los altos niveles de contaminantes, nitrógeno y fósforo. Especialistas advierten que su proliferación refleja la grave contaminación del afluente y sus efectos negativos sobre la vida acuática, aunque también podría usarse de manera controlada como filtro natural
“No hay apoyo y nuestra inquietud es muy grande. Queremos que la laguna ya no tenga más lirio. Hay orillas muy profundas y es peligroso mientras trabajamos, pero esperamos que no pase nada”, comentó uno de los pescadores.
El lirio acuático limita la captura, tapa las redes y pone en riesgo los ingresos de decenas de familias. El líder de los pescadores explicó que, pese a las faenas, la maleza sigue siendo inmensa y dificulta el trabajo.
En octubre de 2024, se sembraron 150 mil peces bebés de mojarra y tilapia, y días después otros 90 mil, pero los pescadores temen que muchos no sobrevivan debido al crecimiento desmedido del lirio.
Los pescadores reiteraron que las acciones y apoyos de los tres niveles de gobierno siguen siendo insuficientes para enfrentar la problemática y preservar la laguna como fuente de sustento para la comunidad.

