El arranque de 2026 llegó con la “clásica” presión al bolsillo: deudas acumuladas, pagos pendientes y precios al alza. Ante este escenario, la Comisión para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en el Estado de México lanzó una advertencia clara a la ciudadanía: el uso desmedido de tarjetas de crédito y los préstamos rápidos pueden convertir la cuesta de enero en un problema financiero de largo plazo.
La titular de la Unidad de Atención a Usuarios A4 del organismo, Athalith Lezama Peralta, advirtió que el inicio de año suele representar un periodo de alta presión económica para los hogares, debido a gastos acumulados durante las fiestas decembrinas, compras a crédito y el aumento en el precio de productos básicos.
La funcionaria recomendó no recurrir a créditos exprés y comparar las tasas de interés antes de contratar cualquier financiamiento, en especial los que ofrecen casas de empeño.
“Existen diferentes acciones para apoyar a las familias a enfrentar la cuesta de enero y organizar sus finanzas personales y familiares, afrontando deudas derivadas de los gastos realizados durante las fiestas decembrinas del año anterior”, expresó.
En coordinación con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la Condusef propuso una serie de medidas para reducir riesgos financieros:
Vivir dentro de las posibilidades económicas reales.
Usar el crédito de manera responsable, recordando que no es dinero extra.
Evitar compras impulsivas motivadas por la moda.
Revisar las deudas existentes y liquidarlas lo antes posible.
Fortalecer la educación financiera y ejercer los derechos como persona consumidora.
La titular de la Condusef alertó sobre casas de empeño que manejan tasas de interés elevadas, por lo que exhortó a la ciudadanía a revisar cuidadosamente los contratos y verificar su registro ante Profeco, a través del Registro Público de Casas de Empeño (RPCE).
Indicó que algunos establecimientos operan con cargos ocultos o cláusulas abusivas, lo que incrementa el costo real del préstamo.
Antes de empeñar un bien, añadió, es necesario evaluar si el financiamiento resuelve el problema o solo lo aplaza, además de analizar alternativas disponibles. Subrayó que empeñar no debe ser una decisión impulsiva, sino una estrategia planificada.
“Sabemos que las casas de empeño pueden ser una alternativa útil y legal para enfrentar emergencias económicas, pero solo cuando se usan de manera informada y responsable. No son una fuente de ingresos sostenida ni una solución mágica a los problemas financieros de enero”, afirmó.
Finalmente, la Condusef pidió considerar los riesgos de contratar créditos con costos excesivos o, en el peor de los casos, con empresas no reguladas ni supervisadas. También alertó sobre la proliferación de aplicaciones móviles que ofrecen préstamos aparentemente fáciles, pero con condiciones engañosas.
La dependencia reiteró que la educación financiera, la comparación de opciones y el conocimiento de los derechos de las personas consumidoras son las herramientas más efectivas para evitar que la cuesta de enero se convierta en un problema financiero mayor.

