El Congreso del Estado de México se encuentra a la espera para analizar la reforma electoral que se presentará en algunas semanas, y particularmente desde el legislativo se propondrá la homologación del calendario de los procesos locales con los federales, con el objetivo de otorgar mayor certidumbre institucional y fortalecer la operación del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) de cara a la elección de 2027, aseguró el presidente de la Junta de Coordinación Política, Jose Francisco Vásquez Rodríguez.
El legislador señaló que la discusión se dará una vez que se presente formalmente la reforma, en coordinación con las definiciones que se adopten a nivel federal. De acuerdo con lo expuesto, el planteamiento central consiste en modificar el inicio del calendario electoral, para que deje de arrancar en enero y comience en septiembre.
Destacó que este ajuste permitiría ampliar los tiempos de preparación técnica, administrativa y operativa del órgano electoral, así como mejorar la planeación presupuestal y la capacitación del personal involucrado en el proceso.
“El ajuste al calendario no busca alterar la competencia política, sino fortalecer la certeza jurídica y operativa del proceso electoral, garantizando que las autoridades cuenten con el tiempo suficiente para cumplir sus atribuciones y que los actores políticos conozcan con claridad las reglas del juego”, explicó.
El Congreso local reconoció que se trata de un tema de carácter federal, por lo que hasta el momento no se han recibido adelantos formales sobre el contenido de la reforma. No obstante, se mantiene comunicación política y legislativa con aliados en el Estado de México para estar en condiciones de actuar con oportunidad una vez que las iniciativas sean presentadas.
Vázquez Rodríguez subrayó que existe una ventana temporal clara para que los cambios puedan aplicarse a la elección inmediata de 2027, por ello, las iniciativas deberán ingresar y discutirse antes de junio, ya que de no hacerlo se perdería la posibilidad legal de implementarlas en el próximo proceso electoral.
La posible ruta de la Reforma Electoral será discutida durante el próximo mes y será la más ambiciosa desde la realizada en el sexenio del expresidente Peña Nieto hace casi 12 años, de acuerdo con el calendario legislativo, en este prime mes, y desde antes, se ha estado diseñando para ser presentada una vez que inicie el periodo legislativo federal.
Entre febrero y abril se discutirá, se negociará con los aliados de Morena, que son el Partido Verde y el Partido de Trabajo para hacer las adecuaciones necesarias y aprobarla, ya que actualmente el oficialismo tiene los votos necesarios para aprobarla sin la oposición, al contar con la mayoría calificada. Avalada en el Congreso de la Unión le tocará a los estados aprobarla en sus congresos locales, lo cual también será un mero trámite, ya que más de la mitad de los estados y cámaras son aliados.
Dentro de las modificaciones significativas que propone la reforma se incluye la reducción del financiamiento público para los partidos políticos y de los costos operativos asociados a las elecciones. Se discute una nueva forma de elegir a los legisladores plurinominales y una posible reducción en el número total de integrantes de las cámaras y se evalúa la posible desaparición de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) para que el INE absorba sus funciones totalmente, aunque este último cambio dependerán de los congresos locales.
Una vez aprobada, se deberán realizar las leyes secundarias o complementarias. La normativa federal debe quedar lista antes del 31 de mayo de 2026 para ser aplicada en el proceso electoral federal de 2027. Lo mismo aplica en los congresos quienes deberán adaptar sus leyes secundarías antes del inicio del proceso electoral.
A partir de junio comenzará la implementación operativa, el diseño normativo y reglamentario de la nueva reforma, para que en septiembre, con el inicio del proceso electoral 2027, la nuevas disposiciones queden aplicadas y sean reflejados en el Presupuesto del siguiente año.

