Las quemas agrícolas son una práctica que por generaciones ha sido utilizada para despejar terrenos, sin embargo, tiene graves consecuencias. por lo que la Secretaría del Campo impulsa la campaña Mi Parcela No se Quema como una medida, entre otros, de evitar incendios forestales.
María Eugenia Rojano Valdés, indicó que buscan generar conciencia y que los residuos en los campos son beneficios para las futuras cosechas y no deben ser desintegrados como lo hacen en las quemas.
«Hay muchos compañeros que están revalorando este tema de no quemar los residuos que quedan de la cosecha anterior. Pero sobre todo, tomar conciencia de que eso nos ayuda más a nuestra producción, si se incorpora justo al suelo», explicó.
Por ello, dijo, trabajan de manera coordinada con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), municipios y ejidatarios para promover el evitar las quemas agrícolas.
La funcionaria estatal destacó que desde el año pasado iniciaron con capacitaciones a los campesinos sobre las nuevas técnicas y prácticas agroecológicas para tratar los residuos. El año pasado llevaron la capacitación a 60 municipios con la participación de más de 2 mil 500 productores.
Por lo que, para este año la meta de la SeCampo es cubrir los 85 municipios mexiquenses con actividad agropecuaria. «Lo que nos cuesta cada año mucho más para hacer la siembra, es que la quema, hace que el suelo se endurezca, que se nos dificulte y tener que hacer más profundo el surco y eso nos va quitando pues beneficio para nuestra producción», añadió.
Jorge Omar Velázquez Espinoza, director general para un Desarrollo Agropecuario Adaptativo y Autosuficiencia Alimentaria de la SeCampo refirió que, de acuerdo con la CONAFOR, el año pasado el 27% de los incendios forestales en México fueron causados por actividades agropecuarias, lo que es una amenaza para los suelos, el medio ambiente y la seguridad de las comunidades.
Además, liberan grandes cantidades de CO2 y otros gases de efecto invernadero. «Las quemas agrícolas deben erradicarse. Dañan la tierra, reducen su productividad, enferman al pueblo, afectan la calidad del aire. Cada quema arriesga nuestro futuro y la biodiversidad», añadió.
Precisó que son 20 técnicos los que están al frente de las capacitaciones, y quienes atienden de manera directa a los campesinos para que tengan acceso a la tecnología y nuevas prácticas.

