Con la llegada de la temporada de Cuaresma, el consumo de productos del mar aumenta de forma considerable. Ante ello, la Secretaría de Salud del Estado de México compartió una serie de recomendaciones para ayudar a la población a identificar pescado fresco y evitar riesgos a la salud.
Uno de los principales consejos es observar cuidadosamente las características del producto. El pescado fresco debe tener ojos brillantes y saltones, nunca opacos o hundidos. Además, las branquias deben lucir rojas, señal de que el alimento se encuentra en buen estado.
Otro aspecto importante es el olor. Un pescado fresco tiene un aroma ligero, similar al mar, pero nunca debe ser fuerte o desagradable. También se recomienda verificar que la carne sea firme al tacto y que las escamas se vean brillantes y bien adheridas.
Las autoridades de salud enfatizan que adquirir pescado en lugares limpios y confiables es clave para prevenir enfermedades. Es fundamental que el producto esté bien conservado en hielo o refrigeración adecuada, ya que esto evita la descomposición.
Durante esta temporada, donde el consumo de pescado fresco en Cuaresma se incrementa, es importante no bajar la guardia. Comprar en establecimientos establecidos y revisar las condiciones del lugar puede marcar la diferencia.
Seguir estas recomendaciones no solo garantiza alimentos de calidad, sino que también protege a las familias de posibles intoxicaciones. La clave está en observar, oler y tocar antes de comprar, asegurando así un consumo responsable durante la Cuaresma.

