Familiares y amigos de Fernando, menor de cinco años desaparecido y asesinado en el municipio de La Paz por una supuesta deuda de mil pesos, le dieron el último adiós la mañana de este sábado.
Luego de haber velado durante un día entero el cuerpo del menor, en un domicilio familiar ubicado en la zona alta del municipio mexiquense, alrededor de las 10:00 de la mañana, decenas de personas se dirigieron al panteón municipal Altavista, ubicado en Lomas de Altavista, para sepultar a Fernandito, como le llamaban sus conocidos.
Entre porras, flores y globos blancos salieron en caravana del domicilio para acompañar a Noemi, su madre, y a su familia directa, quienes estuvieron este viernes 8 de agosto presentes en la primera audiencia en contra de los detenidos por el asesinato del menor.
El entierro se llevó a cabo a puerta cerrada, y fue custodiado por varios elementos de policía municipal de La Paz. Según información compartida por familiares, el ayuntamiento fue quien le dio el espacio a la familia para depositar los restos del menor.
Por la muerte de Fernando fueron detenidos Carlos “N”, Lilia “N” y Ana Lilia “N” en el domicilio donde fue encontrado el cuerpo del menor, ubicado en la colonia Ejidal El Pino. Lilia habría sido la mujer que presuntamente le prestó mil pesos a su madre, cifra que no pudo pagar y por la cual el menor le fue quitado, según las indagatorias de la Fiscalía mexiquense.
Este viernes 8 de agosto se llevó a cabo la primera audiencia de los imputados en los Juzgados de Control de Neza Bordo, donde un juez declaró que la detención sí fue legal y consideró suficientes los datos aportados por la Fiscalía mexiquense para mantener a los tres detenidos en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social Neza Bordo hasta la próxima audiencia, a celebrarse el próximo lunes 11 de agosto para decidir si se vinculan o no a proceso.
El caso ha causado indignación debido a la brutalidad del asesinato, pues, de acuerdo a la información compartida por las autoridades de la Fiscalía, el cuerpo se encontraba en un costal blanco en condiciones que establecen el presunto ocultamiento del mismo, enrollado en una sábana amarilla.
La dependencia informó que el menor falleció por traumatismo craneoencefálico y al momento de su hallazgo presentaba diversas fracturas en el cráneo, la clavícula y las costillas, así como hematomas en sus extremidades. Además, se encontraba maniatado y con una venda en los ojos, en un avanzado estado de descomposición pues llevaba entre tres a cinco días sin vida.

