En el marco del Jubileo de los Seminaristas, la comunidad del Seminario Diocesano Guadalupano de Cuautitlán celebró una solemne Eucaristía, que se convirtió en un acontecimiento lleno de signos de fe, comunión y esperanza para la vida vocacional.
Durante la ceremonia, los profesores del seminario realizaron su Profesión de Fe, renovando su compromiso de fidelidad en el servicio a la formación de futuros sacerdotes. En este mismo contexto, se dieron a conocer importantes nombramientos: el Pbro. Diego asumió como encargado del Curso Introductorio, el Pbro. Isaúl fue designado Asesor de Filosofía y el Pbro. Hugo como Asesor de Teología.
Uno de los momentos más significativos fue la Bendición Apostólica otorgada por el Papa León XIV, concedida a todos los seminaristas como signo de comunión con la Iglesia universal.
Asimismo, la comunidad recibió con profunda alegría el don de las reliquias ex ossibus de San Juan Bosco y Santo Domingo Savio, quienes desde ahora acompañarán espiritualmente el caminar vocacional de los seminaristas.
La jornada fue vivida con gratitud y fervor, consolidándose como un día de profunda alegría y esperanza, que fortalece la misión del Seminario de formar discípulos de Cristo con entrega generosa.

