Las presas de uso agrícola en el Estado de México mostraron una tendencia de incremento en sus niveles de almacenamiento hasta abril pasado, lo que favoreció su recuperación y estabilidad de cara a la temporada de estiaje, según el informe más reciente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
De las once presas agrícolas en la entidad, únicamente la presa El Molino (Aculco) registró una baja significativa, mientras que las demás reportaron niveles superiores a sus promedios históricos durante la temporada de lluvias.
El reporte detalla que El Molino, con un almacenamiento histórico promedio de 10% en abril, cayó este año a 3.9%. Al corte del 22 de agosto, apenas alcanzaba 4% de llenado, lo que refleja la severidad de la sequía de 2024 y la lenta recuperación del embalse.
Autoridades municipales mantienen vigilancia en las comunidades cercanas a la presa, luego de que las lluvias elevaron el nivel del embalse a 96% la semana pasada. Los trabajos de limpieza han permitido garantizar la operación de las compuertas y evitar riesgos para la población.
Presas con mejores niveles
La presa Taxhimay (Villa del Carbón) encabezó la lista con 98.4% de llenado, 27.4% por arriba del promedio. Le siguieron:
San Andrés Tepetitlán (San Felipe del Progreso): 81.1% (17.7% arriba de su media).
La Concepción (Tepotzotlán): 83.7% (23.1% más que en los últimos cinco años).
Con niveles de entre 50% y 79% se ubicaron:
Danxhó (Jilotepec): 76.9% (+24.7%).
Guadalupe (Cuautitlán Izcalli): 75.5% (+15.5%).
Ignacio Ramírez (Almoloya de Juárez): 71.9% (+2.8%).
Ñadó (Aculco): 65.2% (+23.1%).
Tres embalses permanecieron por debajo del 50% de almacenamiento:
Francisco José Trinidad Fabela (Atlacomulco): 41.6% (+16.1%).
Huapango (Jilotepec): 29.8% (+13.9%).
José Antonio Alzate (Temoaya): 30.2% (+23.1%).

