Más de 500 toneladas de autopartes, junto con vehículos y motores con reporte de robo, fueron incautados en el Estado de México (EMX) durante una serie de cateos realizados entre el 2 y el 9 de septiembre.
Las acciones corresponden a la tercera fase de la Operación Fortaleza, estrategia enfocada en combatir la compraventa de piezas ilegales y el desmantelamiento de automóviles. Las diligencias fueron encabezadas por autoridades estatales y se desplegaron en distintos puntos de la entidad.
Los cateos se ejecutaron en colonias y comunidades donde, de acuerdo con investigaciones previas, operaban redes dedicadas al almacenamiento y comercialización de autopartes robadas. De manera oficial, se informó que en esta etapa fueron intervenidos 20 inmuebles, entre ellos casas habitación, refaccionarias, un taller de motocicletas y un local de venta de automóviles, todos bajo investigación por su presunta relación con el delito de robo de vehículos y actividades vinculadas.
En total, se realizaron 53 cateos en 23 municipios del Estado de México (EMX). Entre los puntos intervenidos estuvieron Tlalnepantla, Chalco, Atizapán de Zaragoza, Toluca, Nezahualcóyotl y Tecámac, donde se decomisaron 35 vehículos, de los cuales 18 eran motocicletas con alteraciones en sus medios de identificación o con reporte de robo vigente.
Además del hallazgo de autopartes y unidades, se aseguraron armas de fuego, cartuchos, narcóticos, localizadores satelitales, inhibidores de señal y equipo de cómputo, presuntamente utilizado para modificar la identificación de los vehículos. Con ello se buscaba rastrear los métodos empleados por estas redes para mantener en circulación las unidades robadas.
Las intervenciones también permitieron documentar el uso de talleres mecánicos y refaccionarias como puntos de distribución, lo que refuerza la hipótesis de que estas estructuras ilegales cuentan con una amplia red de comercialización que abastece a diversos mercados.

