Se ha reportado la presencia de un oficial en el retén de la carretera Coacalco–Tultepec que actúa de forma intimidatoria. No porta identificación visible y, según testimonios, exige dinero bajo amenaza, llegando incluso a mostrar su arma si no se le da “para su refresco”.
Esta conducta representa un grave abuso de autoridad. Ojalá las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y se le ponga un alto.

