En las últimas ocho semanas, cuatro elementos policiacos fueron asesinados en el Estado de México, entre la región Oriente y el Valle de Toluca, con lo que la entidad registra doce víctimas en lo que va del año.
A nivel nacional, la organización Causa en Común contabiliza 301 policías asesinados, lo que representa un aumento de 24% respecto al mismo periodo de 2024.
Uno de los hechos más recientes ocurrió el 2 de octubre en Nicolás Romero, donde el jefe regional de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, Raymundo Rosas Molina, murió durante un operativo para localizar a Marisol Marcelo Enríquez, reportada como desaparecida el 29 de septiembre.
De acuerdo con la dependencia, al ingresar a una vivienda un hombre hizo estallar un tanque de gas, lo que provocó una explosión que le causó lesiones graves. Murió al llegar al hospital tras más de tres décadas de servicio, mientras que en el inmueble fue localizado el cuerpo sin vida de la joven.
En Tenango del Valle, a finales de septiembre, un ex-elemento de la policía municipal fue asesinado a tiros frente a un negocio en la colonia La Joya. Testigos señalaron que dos personas a bordo de una motocicleta se acercaron y dispararon en varias ocasiones antes de huir. Hasta el momento no hay detenidos.
Ese hecho se suma al del mando de la Policía de la Ciudad de México asesinado en Chalco el 1 de octubre y al ataque contra tres policías municipales de Malinalco registrado en enero.
Causa en Común ha documentado que en todo el país los policías son agredidos tanto durante el servicio como en sus días de descanso, lo que muestra la falta de protocolos de protección y de acompañamiento para las víctimas y sus familias.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a través del Censo Nacional de Gobiernos Municipales, gran parte de las corporaciones locales carece de seguros de vida y opera con equipamiento limitado. El salario promedio de los policías municipales se ubica entre 10 mil y 13 mil pesos mensuales.
En el Estado de México los homicidios se han registrado principalmente en municipios con alta incidencia delictiva y en zonas donde operan corporaciones municipales con recursos limitados.
Chalco, Chicoloapan, Malinalco, Tenango del Valle y Nicolás Romero han concentrado los hechos recientes, de acuerdo con el seguimiento hemerográfico y los reportes de seguridad pública.
Causa en Común informa que cada semana al menos seis policías son asesinados en el país. Las entidades con más víctimas son Guanajuato, Michoacán, Veracruz, Guerrero, Sinaloa y el Estado de México.
Los ataques incluyen emboscadas, agresiones directas durante operativos o ataques contra agentes fuera de servicio. En la mayoría de los casos no se reportan detenciones.
El incremento de homicidios de policías en 2025 confirma la tendencia al alza observada desde años anteriores. Por ello, la organización civil reiteró la necesidad de contar con un sistema nacional de protección para los elementos en activo, así como con políticas de apoyo a las familias de los agentes asesinados.
Sin embargo, hasta el momento no se han anunciado estrategias específicas para atender esta problemática a nivel federal o estatal.

