A más de un mes de que campesinos perdieran la vida tras intentar abrir la compuerta de un canal de riesgo, habitantes de Santo Tomás, Teoloyucan exigen que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) haga públicos los resultados de los estudios realizados al agua y al ambiente del sitio, y advierten que podrían iniciar movilizaciones si no hay respuestas claras.
De acuerdo con testimonios de pobladores, los agricultores fueron alcanzados de manera repentina por gases tóxicos acumulados en el canal, lo que provocó su muerte. El suceso no solo conmocionó a la comunidad, sino que encendió las alertas sobre la posible contaminación del agua que utilizan diariamente para el riego de cultivos y, en algunos casos, para actividades domésticas.
Aunque Conagua tomó muestras del agua y del aire para determinar la presencia de sustancias peligrosas, hasta ahora no se han dado a conocer los resultados, lo que ha incrementado la desconfianza y el temor entre los habitantes.
Si bien el alcalde Domingo Zenteno Santaella aseguró que habrá seguimiento y que se informará a la población, los vecinos insisten en que la información debe difundirse de inmediato para garantizar su seguridad.
Además de la entrega de los estudios, la comunidad pide la rehabilitación del canal de riego y la implementación de un sistema de monitoreo permanente que evite nuevas tragedias.
Las familias de los campesinos fallecidos reclaman justicia y sostienen que conocer la verdad es un paso indispensable para evitar que otra pérdida similar vuelva a marcar a Santo Tomás.

