Con una amplia trayectoria llena de triunfos como boxeador, Uriel León ‘El Turbo’ es un ejemplo de sacrificio y disciplina que lo ha llevado a conocer diferentes culturas a nivel nacional e internacional, así como a adquirir experiencias no solamente profesionales sino de superación personal, a pesar de su corta edad.
Originario del municipio de Huehuetoca, esta joven promesa del pugilismo agradece al gobierno local y al Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte (IMCUFIDE) por facilitarle el uso de las instalaciones y herramientas necesarias para su entrenamiento.
Con solo 17 años, el boxeador destaca entre sus logros el Campeonato Mundial Amateur del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), entre otros, que le han dado muchas satisfacciones en su vida diaria.
Comenzando con sus entrenamientos desde los cinco años, Uriel afirma que su inspiración por el boxeo nació gracias a su padre, quien tenía un gimnasio en el hogar. Aunque practicaba otros deportes como el futbol, natación y taekwondo, su amor por el boxeo marcó un estilo de vida personal y profesional que hoy en día ha rendido frutos de los cuales su familia se siente orgullosa.
Uriel señala que con el paso del tiempo fue perfeccionando su técnica de boxeo; sin embargo, las circunstancias familiares no le permitían competir profesionalmente. Con la llegada de la pandemia del COVID-19, se vio en la necesidad de lucrar con su profesión para solventar los gastos del hogar, ya que que su padre fue despedido de la empresa donde laboraba.
Aunque es criticado por no seguir los estándares de las personas de su edad —como las fiestas o el alcohol—, Uriel señala que rechazar estas prácticas le ha permitido conocer nuevas personas, culturas y lugares. Para el boxeador, ese tipo de cosas lo alejan de sus objetivos como boxeador.
Muchos disfrutan saliendo a fiestas, a reuniones y a otros lados, pero yo las disfruto saliendo a competir a diferentes estados de la República, diferentes lugares del país, conocer diferente gente, diferentes culturas», expresó ‘El Turbo’.
Por otro lado, señala que persiste la idea de que su disciplina no exige mayor esfuerzo; no obstante, aclara que quienes opinan así, desconocen el nivel de compromiso requerido para competir profesionalmente, el cual implica entrenamientos desde las 5 de la mañana y el seguimiento de una dieta estricta y sacrificios que muy pocas personas están dispuestas a realizar.
En este contexto, el joven promesa del pugilismo mexicano destaca que entre sus logros se encuentran varias participaciones en Acapulco, Puebla, Morelia, Tijuana y en varios países alrededor del mundo, en donde ha logrado competir poniendo en alto el nombre de México y de su tierra natal, Huehuetoca. Asimismo, resalta un Campeonato del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Finalmente, agradeció a su familia que siempre lo ha apoyado en su gusto por el deporte, dentro y fuera de las competiciones donde ha participado. Es un bonito recuerdo, toda mi vida ha sido llena de recuerdos bonitos porque tengo a mi familia apoyándome a la cual quiero y me quiere mucho», agregó.

