La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que en las próximas semanas la operación completa del sistema del Tren Suburbano —incluyendo la reciente extensión al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA)— pasará a manos del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), marcando el fin de la era de gestión privada en este sistema de transporte.
En conferencia de prensa desde Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo Federal confirmó que, tras la inauguración del tramo Lechería-AIFA el pasado domingo, el Estado recuperará la administración pública de este corredor ferroviario. Ante cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en las concesiones de infraestructura anexa en la terminal de Buenavista, Sheinbaum aseguró que se realizará una revisión exhaustiva de los contratos vigentes.
Luego de revelarse que la terminal Buenavista opera bajo un esquema de subconcesión otorgado en 2005 (durante el periodo de Felipe Calderón) a Grupo Gicsa, a través de la empresa Forum Buenavista. Según los datos presentados, el gobierno recibe una contraprestación de apenas 30 millones de pesos anuales, mientras que la operadora privada obtiene ingresos por cerca de mil millones de pesos por el uso de locales comerciales y estacionamientos.
«Se revisarán contratos. Es muy importante que todo esté dentro de la ley. Se analizará si las condiciones del contrato se están cumpliendo o no para tomar decisiones, siempre en el marco de la legalidad», puntualizó la mandataria.
Sheinbaum Pardo adelantó que la estación Buenavista, cuya historia se remonta al Porfiriato y fue abandonada tras la privatización del entonces presidente Ernesto Zedillo, vivirá una remodelación mayor. De acuerdo con la mandataria federal, la terminal no solo dará servicio al AIFA y al Estado de México (EMX), sino que se convertirá en el punto de partida de los grandes proyectos estratégicos de su administración, como son la ampliación de los ramales ferroviarios de la red de pasajeros hacia el centro y norte del país.

