Mientras muchos apenas estarán pensando en dormir, más de 100 ciclistas ya estarán con casco, luces y bicicleta lista para emprender una de esas travesías que mezclan resistencia, compañerismo y fe.
Este sábado, integrantes del grupo Choli Team encabezarán el “Gran Reto a San Juan de los Lagos”, una rodada que partirá desde el municipio de Tultitlán rumbo a San Juan de los Lagos, Jalisco, con la intención de completar el trayecto en un solo día.
La salida está programada para las 2:30 de la madrugada desde el restaurante Mitongo, ubicado en la calle José Santos Chocano número 1, en la zona conocida como Casa CHOLI, punto de reunión de los participantes.
De acuerdo con los organizadores, esta actividad nació hace tres años como una rodada entre ciclistas unidos por la devoción religiosa y el gusto por pedalear; sin embargo, con el paso del tiempo se ha convertido en un reto que cada vez suma a más participantes de distintos municipios del Estado de México y de la Ciudad de México.
Para esta edición se espera la participación de ciclistas provenientes de Cuautitlán Izcalli, Tultitlán, Atizapán, Tepotzotlán, Jilotepec y de la zona sur de la capital del país, quienes buscarán llegar hasta el santuario de la Virgen de San Juan de los Lagos, uno de los destinos religiosos más visitados del país.
Aunque la fe es el principal motor de la rodada, el reto también exige preparación física. Por ello, los integrantes del grupo llevaron a cabo entrenamientos y rodadas previas para acostumbrar al cuerpo al desgaste que implica pedalear durante varias horas, enfrentar cambios de clima, cansancio acumulado y el paso por distintos tramos carreteros.
Los organizadores señalaron que la intención no solo es llegar, sino hacerlo en equipo, con apoyo entre los participantes y con las precauciones necesarias para avanzar durante el recorrido. Para muchos, más que una ruta ciclista, se trata de una promesa, una manda o una forma de agradecer.
Cada año, explicaron, se suman nuevas personas a esta experiencia que combina deporte, convivencia y devoción. Algunos participan por primera vez; otros ya conocen el desgaste del camino, pero vuelven porque aseguran que la llegada a San Juan de los Lagos tiene un significado especial.
Entre bicicletas, luces, cascos y mucha fe, ciclistas mexiquenses saldrán de madrugada con una meta clara: pedalear cientos de kilómetros y llegar al santuario jalisciense en una jornada que pondrá a prueba piernas, corazón y voluntad.

