La llegada de las lluvias al Valle de México marcó el inicio de la temporada de avistamiento de luciérnagas en los bosques de la región de los Volcanes, donde miles de visitantes podrán disfrutar de uno de los espectáculos naturales más esperados del año.
Municipios como Amecameca, Tlalmanalco, Ecatzingo, Tepetlixpa e Ixtapaluca anunciaron en los últimos días la apertura oficial de sus santuarios, con la expectativa de recibir a turistas locales y foráneos durante las próximas semanas.
Entre los principales puntos de avistamiento se encuentran el Bosque Esmeralda, en Amecameca, y el Parque Recreativo Manuel Ávila Camacho, en Ixtapaluca, que ya comenzaron a ofrecer recorridos nocturnos para observar el fenómeno bioluminiscente.
El Bosque Esmeralda, una reserva ecológica ubicada en el Ejido Emiliano Zapata, sobre el camino a Cuiloxotitlán, es uno de los sitios más visitados de la región. Además de los recorridos guiados, el santuario ofrece pláticas de educación ambiental enfocadas en la conservación de las luciérnagas y de su hábitat.
Como parte de estas actividades, los visitantes también conocen los trabajos de investigación y restauración que se realizan en coordinación con el Instituto de Biología de la UNAM y la División de Ciencias Forestales (DICIFO) de la Universidad Autónoma Chapingo.
El Ayuntamiento de Amecameca también difundió un mapa con los principales parajes donde es posible disfrutar del avistamiento, algunos de acceso gratuito y otros con costo, con el propósito de facilitar la llegada de los visitantes.
Entre los sitios recomendados destacan Peña Verde, Rancho Real del Valle, Paraje Telcoyonqui, Vivero El Paraíso, Parque Ecoturístico Chalchimilt, Cascada La Burbuja, Rancho Alegre, Rancho Pavorreales y el Bosque de Árboles de Navidad.
La temporada también representa un importante impulso para la economía local. Comerciantes y prestadores de servicios confían en que la llegada de turistas incremente sus ingresos, especialmente quienes ofrecen alimentos y bebidas durante las noches.
“Uno siempre gana cuando vienen a ver las luciérnagas. Como los recorridos son de noche, muchos de los visitantes que no se hospedan en las cabañas bajan a buscar algo para cenar y para nosotros es una buena temporada”, comentó Susana, comerciante dedicada a la venta de elotes.

