Entre enero y agosto de este año, la Secretaría del Campo registró 492 casos acumulados de gusano barrenador, de los cuales 43 fueron catalogados como activos, a los que les están dando seguimiento. En promedio, hubo dos reportes diarios en municipios como Tlatlaya, Amatepec, Luvianos y Tejupilco durante este periodo.
“Ningún animal que hemos atendido ha fallecido; todos han tenido atención plena, inmediata y oportuna”, indicó en entrevista, Luis Antonio Huerta Alba, director general de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de la Secretaría del Campo.
“El Estado de México, resaltó, es la primera entidad en el país con una contención muy certera”. Hace dos meses colocaron una primera barrera con 331 trampas en 11 municipios “y hace 15 días pusimos la segunda barrera con 55 trampas en 5 municipios. Además, las brigadas de médicos están activas las 24 horas de lunes a domingo”.
Hasta el momento, la Secretaría del Campo, resaltó, no tiene dato de casos del gusano en humanos generados en la entidad, “salvo algunos casos que fueron importados de otros estados. En Ixtapaluca hubo un registro; era una persona que venía de Veracruz; lo mismo con gente de Guerrero, que ha ingresado al Estado de México por la parte del municipio de Tlatlaya”.
El primer caso en la entidad, recordó, surgió el 28 de diciembre del año pasado y desde entonces se desarrolló y aplicó el Sistema de Kairomonas, una serie de trampas que genera un olor específico para insectos; “es un papel azul tipo matamoscas”.
“La hembra, al seguir el olor, se atora en este papel. Esta barrera disminuye aproximadamente 29 millones de moscas nuevas. Las trampas funcionan tan bien que ya las replicaron Guerrero, Tlaxcala, Puebla y Morelos. Hasta el momento, sólo la parte norte de Chihuahua, Sonora y las dos Baja Californias están en zona libre del gusano”, aclaró.
En 1993, abundó, se registró el último caso en el país, el cual es nativo de América y viene desde la zona sur de Estados Unidos y se ha propagado hasta Brasil.

