Aunque los casos de viruela símica han disminuido de manera notable en México, el Estado de México acumula 2 casos en lo que va de 2026, frente a los 26 registrados en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave).
Hasta la semana epidemiológica 35, correspondiente del 30 de agosto al 5 de septiembre de 2026, el país contabilizaba 76 casos de viruela símica, una cifra considerablemente menor a los 525 casos registrados durante el mismo periodo de 2025.
De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Salud federal, el Estado de México acumula dos casos hasta la semana 35 de este año. En contraste, durante la misma semana epidemiológica de 2025, la entidad ya registraba 26 casos.
La Ciudad de México concentra el mayor número de casos acumulados en 2026, con 28, mientras que Yucatán y Quintana Roo se encuentran entre las entidades con mayor número de registros después de la capital del país.
En la misma semana epidemiológica de 2025, la Ciudad de México acumulaba 356 casos, lo que también refleja una reducción considerable respecto a los registros de este año.
Desde que se notificó el primer caso de viruela símica en México, en mayo de 2022, la enfermedad forma parte de la vigilancia epidemiológica nacional y se han registrado casos en distintas entidades, incluido el Estado de México.
De acuerdo con el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), la viruela símica es una zoonosis viral que puede transmitirse de animales a humanos y se caracteriza principalmente por la aparición de erupciones o lesiones cutáneas, que pueden concentrarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Entre los síntomas se encuentran fiebre, dolor de cabeza y espalda, dolores musculares, tos, escalofríos y fatiga intensa. También puede presentarse inflamación de los ganglios linfáticos.
A diferencia de la viruela, la inflamación de los ganglios es una característica que puede presentarse en la viruela símica. Después de la aparición de la fiebre puede desarrollarse una erupción cutánea que evoluciona de manchas a vesículas y posteriormente a lesiones que forman costras.
El ISEM señala que las personas pueden transmitir el virus mientras presentan síntomas, periodo que normalmente puede extenderse entre dos y cuatro semanas.
La transmisión puede ocurrir mediante el contacto directo con las lesiones de la piel, líquidos corporales, gotículas respiratorias y objetos contaminados.
A pesar de la disminución de casos, las autoridades sanitarias mantienen las recomendaciones de prevención, entre ellas el lavado frecuente de manos con agua y jabón.
Debido al riesgo de infección entre el personal sanitario, también se recomienda reforzar las precauciones estándar, de contacto y de gotas durante la atención ambulatoria y hospitalaria de personas sospechosas, probables o confirmadas.
Asimismo, el personal de salud que haya atendido un caso confirmado debe permanecer atento a la aparición de síntomas compatibles con viruela símica durante los 21 días posteriores.

