Los pasillos de las plazas públicas y los mercados de la zona norte del Estado de México comenzaron a llenarse de color y aroma a cempasúchil, copal, dulces y pan de anís y de muertos.
Desde este jueves y hasta el lunes 2 de noviembre, productores de distintas comunidades de Atlacomulco, El Oro, Jocotitlán, Ixtlahuaca y San Felipe del Progreso ofrecen flores, alimentos y artículos artesanales para las celebraciones de Día de Muertos, en espacios donde las familias pueden comprar directamente a quienes los elaboran.
Entre los puestos, los visitantes encuentran manojos de flores desde 30 y 35 pesos, calaveritas de azúcar, pan de anís tradicional de El Oro, pan de muerto recién horneado, veladoras de un kilo en 100 pesos y piezas más grandes de hasta 200 pesos, además de artesanías y cerámica para las ofrendas desde 20 pesos.
No son grandes empresas. Son familias que elaboran en casa o en pequeños talleres flor de temporada, velas, alimentos, dulces y piezas artesanales que encuentran en estos días una oportunidad para colocar su producción.
La instalación de mercados y tianguis en plazas públicas les permite acercarse directamente a los consumidores, evitar intermediarios y obtener una ganancia fija por el trabajo de meses.
En Atlacomulco, el mercado de la flor ocupa la plaza pública donde habitualmente se instala el tianguis dominical y reúne a poco más de 70 pequeños productores de artículos para las celebraciones. Una dinámica comercial que también se presenta en El Oro, Ixtlahuaca y San Felipe del Progreso, donde las plazas reciben a comerciantes de distintas comunidades.
Entre los puestos se encuentra el de Guadalupe Reyes, originaria de Bobashi, en el Valle de los Jarros, Atlacomulco, quien cada año llega a la plaza pública para ofrecer piezas de barro elaboradas por su familia.
Para esta temporada lleva copas utilizadas para colocar copal en las ofrendas, recipientes cuyo uso forma parte de los rituales tradicionales de limpieza simbólica con el humo, antes y después de preparar los altares.
“Cada año venimos y podemos traer las copas que normalmente se usan para poner el copal en las ofrendas. Las familias las usan para limpiar con el humo del copal antes y después de poner la ofrenda. Tenemos algunas que van desde 20 pesos y la más grande que es de 90 pesos. Son precios muy accesibles. Y sí, gracias a Dios mucha gente viene a comprarnos aquí en el mercado de Atlacomulco”, compartió.
Como Guadalupe, otros productores aprovechan estos espacios para ofrecer artículos elaborados en familia, mantener sus actividades artesanales y obtener ingresos mediante la venta directa a quienes acuden a preparar sus ofrendas.
Los mercados y tianguis de temporada permanecerán instalados hasta el lunes 2 de noviembre. En El Oro, estas jornadas comerciales coinciden además con la llegada de visitantes por el Festival del Vuelo de las Almas, lo que suma movimiento a la actividad económica local.
Estos espacios se han convertido en puntos de referencia para las compras de temporada. Cada año reciben a familias que acuden en busca de productos frescos, artesanales y a precios accesibles para preparar sus ofrendas, pero también para apoyar directamente a los pequeños productores de la región.
La compra local permite que el dinero llegue a las mismas comunidades donde se elaboran las flores, los alimentos y las artesanías, y contribuye a mantener activas estas actividades familiares.

