La caseta de Tepotzotlán se ha consolidado como uno de los principales puntos de congestión de la autopista México–Querétaro, debido a la saturación de tráileres, los cierres viales recurrentes y la falta de nuevas vialidades que acompañen el crecimiento de la actividad logística en la región.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se reconoció que el incremento de centros logísticos y de transporte de carga en municipios como Tepotzotlán y Cuautitlán Izcalli ha generado afectaciones directas a los habitantes que utilizan esta vía de manera cotidiana.
La mandataria federal explicó que el aumento del tránsito de unidades pesadas ha provocado que disminuya la capacidad de circulación y ocasionando cierres parciales y totales, particularmente en el tramo mexiquense del corredor.
“Ha crecido mucho la actividad logística y eso ha provocado que muchos tráileres se estacionen incluso sobre la autopista, reduciendo la capacidad de circulación”, señaló.
Ante este escenario, Sheinbaum indicó que la estrategia del gobierno federal se desarrolla en dos frentes: la infraestructura carretera y el fortalecimiento del sistema ferroviario, con proyectos como el tren México–Querétaro y el tren Ciudad de México–Pachuca.
“El objetivo es que estas obras estén concluidas en 2027, de manera que las personas que actualmente viajan en vehículo puedan migrar al uso del tren, dejando la autopista principalmente para el transporte de carga”, explicó la presidenta, al destacar que el tren de carga entre México y Querétaro continuará operando de forma paralela.
No obstante, reconoció que mientras estos proyectos se concretan, la problemática persiste para los habitantes de la región, quienes diariamente enfrentan congestionamientos severos derivados del estacionamiento irregular de unidades pesadas y del aumento del flujo vehicular.
Por su parte, el director general de Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, Jorge Mendoza Sánchez, informó que se avanza en la planeación de diversas obras de modernización vial, las cuales se desarrollarán tanto con recursos presupuestales como mediante esquemas de inversión mixta y los llamados Certificados de Reconstrucción de Obras.
Detalló que, en el tramo correspondiente a Querétaro, se contempla la modificación de algunas casetas, la incorporación de carriles laterales en la subida hacia la Ciudad de México y la mejora integral de la infraestructura de la ruta 57 hasta la frontera norte del país. Estas acciones, dijo, permitirán contar con dos corredores logísticos más eficientes: el del Golfo y la ruta 57.
“Estamos resolviendo el tema del tráfico por dos vías: la carretera y los trenes hacia el norte. Con ello, buscamos una movilidad más integrada y sencilla”, puntualizó el funcionario federal.
Hasta el momento, no se ha precisado una fecha exacta para el inicio de las obras de ampliación en el tramo mexiquense de la autopista México–Querétaro; sin embargo, las autoridades federales reiteraron que la combinación de infraestructura vial y ferroviaria será clave para reducir la presión sobre esta importante vía de comunicación

