Autoridades del Estado de México (EMX) instalaron los dispositivos conocidos como ‘poncha llantas’ en la caseta de cobro de Tepotzotlán, medida que busca poner fin a los automovilistas que intentan cruzar sin cubrir la tarifa de peaje, desafiando la seguridad y la operatividad de la vía.
El mecanismo funciona mediante picos retráctiles que se activan mecánicamente cuando un vehículo detecta el paso sin pago o el levantamiento forzado de la pluma. Al intentar evadir la tarifa, los neumáticos sufren daños severos e irreversibles, impidiendo que el infractor continúe su camino y forzándolo a detenerse metros adelante.
La elección de Tepotzotlán como punto de arranque no es casualidad. De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, desde el inicio de la administración en 2023 hasta enero de 2026, se han documentado 30 incidentes relacionados con evasión de peaje y protestas en casetas, y esta garita concentra exactamente el 50 por ciento de los casos.
Con 15 incidentes registrados, Tepotzotlán es el foco rojo de las carreteras mexiquenses. La medida surge ante el incremento de conductores y grupos de inconformes que buscan evitar el pago, lo que genera pérdidas millonarias y complicaciones logísticas para la administración de la autopista más transitada del país.
Aunque Tepotzotlán encabeza la lista, existen otros puntos estratégicos que la Secretaría de Seguridad mantiene bajo vigilancia y que podrían ser los próximos en recibir esta tecnología. El mapa de conflictividad en el Estado de México (EMX) se distribuye de la siguiente manera:
Chalco (México-Puebla): Registró 6 incidentes, siendo la segunda más afectada.
El Cotecito (Toluca-Atlacomulco): Sumó 4 casos de levantamiento de plumas.
Villa Guerrero (Tenango-Ixtapan): Reportó 4 incidentes en este periodo.
Peñón-Texcoco: Registró solo un caso, manteniéndose como la de menor riesgo.
Pese a estos datos, CAPUFE aún no confirma si el sistema de picos se extenderá a todas las garitas o si será exclusivo de estos accesos de alto flujo vehicular y alta incidencia de protestas.
Intentar ahorrarse unos pesos de peaje podría convertirse en la peor inversión para un conductor. Un juego de cuatro llantas nuevas en México oscila entre los $4,000 y $10,000 pesos, dependiendo de la marca. Incluso optar por opciones económicas representa un gasto inmediato de al menos $4,500 pesos.
Si el daño es individual, la reposición de una sola llanta llega hasta los $2,500 pesos. Sin embargo, el riesgo mayor es para el rin; si la ponchadura ocurre por el impacto con los picos, el metal puede doblarse o romperse, elevando la reparación a cifras que superan por mucho el costo de un año de peajes pagados legalmente.
Más allá de las pérdidas monetarias, la evasión de peaje genera complicaciones logísticas graves. Los dispositivos tácticos actúan como un disuasor psicológico y físico frente a quienes lucran con el libre paso. La seguridad en las garitas se ha visto comprometida por estas prácticas, lo que justifica el uso de tecnología más contundente para proteger la infraestructura.
La recomendación para los viajeros es circular con el saldo suficiente en su TAG o efectivo para evitar una situación que no solo dañará su vehículo, sino que podría dejarlos varados en una de las carreteras más peligrosas de la región. En Tepotzotlán, el mensaje es directo: la barrera ya no es solo de plástico, ahora es de acero.

