La consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Amalia Pulido Gómez, afirmó que México vive un momento histórico en la participación política de las mujeres, con una presencia sin precedentes en espacios de decisión, sin embargo, advirtió que este avance convive con un incremento alarmante de la violencia política en razón de género.
“Nunca antes habíamos visto tantos rostros femeninos en la toma de decisiones”, señaló, en su participación al inicio de la conferencia “Participar sin miedo: Acciones para la Atención de la Violencia política contra las Mujeres en Razón de Género, y destacó que hoy hay mujeres en el Congreso federal, congresos locales, gubernaturas, ayuntamientos y, por primera vez, en la Presidencia de la República, y subrayó que la paridad dejó de ser una aspiración para convertirse en una realidad institucional.
No obstante, calificó como una “paradoja” que, frente al crecimiento de la participación femenina, también aumenten las agresiones. “A mayor presencia de mujeres en la política, mayor resistencia; a mayor apertura democrática, más intentos por cerrarnos las puertas”, expresó.
“Las cifras reflejan esta tendencia, en el proceso electoral de 2024 se registraron 215 quejas formales por violencia política contra mujeres, lo que representa el 42 por ciento del total desde su tipificación en 2020. Detrás de estos números, dijo, hay casos de amenazas, descalificaciones y silenciamiento, principalmente en el ámbito municipal, donde se concentra la mayor incidencia”, informó.
Pulido Gómez indicó que muchas de las víctimas son candidatas o regidoras, es decir, mujeres en la primera línea de la política, además, persiste una brecha entre la violencia ejercida y las sanciones, agravada por el anonimato en redes sociales, que favorece la impunidad.
Pese a ello, destacó que México ha sido pionero en la construcción de mecanismos institucionales para atender este fenómeno, como reformas constitucionales en materia de paridad, criterios como la “ocho de ocho”, registros de personas sancionadas y herramientas de monitoreo que son referencia internacional, el reto, dijo, es lograr su correcta implementación.
En el mismo evento, la titular de la Defensoría Pública Especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Aidé Macedo Bárcenas, al impartir citada conferencia, advirtió que la violencia política de género sigue siendo una constante, y explicó que este tipo de agresión busca limitar o anular los derechos político-electorales de las mujeres mediante acciones físicas, psicológicas, simbólicas, económicas o digitales.
Macedo Bárcenas señaló que, aunque se alcanzó la paridad en el acceso a cargos, el desafío actual es garantizar condiciones libres de violencia en su ejercicio. “Ahora el problema no es cuantitativo, sino cualitativo”, afirmó, al señalar que persisten prácticas como la exclusión, la minimización y las agresiones en espacios de toma de decisiones.
La defensora también alertó sobre el contexto en el Estado de México, entidad con altos índices de violencia, incluidos feminicidios y agresiones políticas e indicó que incluso hay casos en los que mujeres electas abandonan sus cargos ante amenazas, lo que evidencia la gravedad del problema.
Finalmente, ambas coincidieron en que erradicar la violencia política contra las mujeres es indispensable para fortalecer la democracia. Llamaron a consolidar las instituciones, fomentar la denuncia y garantizar que participar en política no implique poner en riesgo la integridad personal, sino ejercer plenamente los derechos en condiciones de igualdad.

