Este miércoles apareció en redes sociales un video donde un joven, postrado en una cama y conectado a un tanque de oxígeno, responsabiliza directamente a la presidenta municipal de Coyotepec, Marisol Luna Cruz, por cualquier daño a su integridad.
El material se viralizó rápidamente debido al estado crítico del denunciante, quien manifestó un profundo temor por su seguridad personal tras presuntos conflictos con la administración municipal. Aunque decidió no revelar su identidad por miedo a represalias inmediatas, su mensaje ha encendido las alarmas entre colectivos de derechos humanos del Estado de México (EMX).
El testimonio extiende la acusación hacia el mando directo de la Dirección de Seguridad Pública de Coyotepec, señalando una presunta persecución institucional. El joven afirma que el asedio constante lo obligó a utilizar las plataformas digitales como una medida de protección desesperada ante la vulnerabilidad en la que se encuentra.
Este tipo de denuncias digitales han crecido significativamente en municipios mexiquenses donde la confianza en las corporaciones de seguridad es baja. La comunidad local ha compartido masivamente el video, exigiendo que las autoridades estatales intervengan para garantizar la vida del hombre, quien se muestra visiblemente afectado y dependiente de asistencia médica.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Coyotepec no ha emitido ningún comunicado oficial ni ha fijado una postura respecto a las graves acusaciones vertidas en el video. La administración de la bióloga Marisol Luna Cruz se mantiene en silencio, mientras la ciudadanía demanda claridad sobre las razones que llevaron al joven a emitir este mensaje desde su lecho de enfermo.
La falta de información oficial ha generado una ola de especulaciones en la región sobre posibles abusos de autoridad cometidos por la policía municipal. Organizaciones civiles esperan que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) inicie una investigación de oficio para proteger al denunciante, cuya ubicación exacta permanece bajo reserva.
La situación en Coyotepec refleja una tendencia en el Valle de México, donde el uso de videos virales funciona como un “seguro de vida” ante la desconfianza en las instituciones. Los ciudadanos recurren a la denuncia pública como último recurso cuando sienten que el sistema tradicional de procuración de justicia no les ofrece las garantías necesarias.
El estado de salud del joven, quien requiere oxígeno suplementario, añade un factor de urgencia humanitaria a la denuncia presentada en redes sociales. La presión social continúa aumentando en las plataformas digitales, donde se exige que se esclarezca el origen del conflicto y se detenga cualquier acto de hostigamiento contra el civil convaleciente.

