Las obras del nuevo sistema ferroviario de pasajeros ya comienzan a transformar el paisaje urbano de Teoloyucan, uno de los municipios mexiquenses por donde pasará el Tren México-Querétaro. Entre maquinaria, frentes de construcción y zonas intervenidas cerca del trazo ferroviario, el proyecto empieza a sentirse cada vez más cerca para la población.
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), actualmente se trabaja en distintos frentes relacionados con la liberación de terrenos para proyectos ferroviarios prioritarios, entre ellos el AIFA-Pachuca y el México-Querétaro.
El titular de la Unidad de Vinculación Institucional y Patrimonio de la SICT, Néstor Núñez López, informó que el tren AIFA-Pachuca registra un avance de 98% en la liberación del derecho de vía, con más de 2 millones 522 mil metros cuadrados liberados. La ficha pública actualizada del proyecto detalla un total de 2 millones 522 mil 751 metros cuadrados y 446 predios liberados.
Aunque este tramo conectará al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles con Pachuca, forma parte de la estrategia federal para recuperar trenes de pasajeros y fortalecer la conectividad entre la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y Querétaro.
En el caso del Tren México-Querétaro —proyecto que sí contempla el paso por Teoloyucan— la liberación del derecho de vía presenta un avance de 80%, con más de 8 millones 725 mil metros cuadrados liberados, según la ficha pública del proyecto.
A nivel local, el paso del Tren México-Querétaro ha generado atención entre habitantes y autoridades municipales, debido a que el proyecto atravesará zonas urbanas y puntos de movilidad cotidiana.
El gobierno municipal ha sostenido mesas de trabajo para atender dudas, revisar posibles impactos y dar seguimiento a las necesidades que puedan surgir durante el desarrollo de la obra.
Por su parte, vecinos de Teoloyucan han solicitado participar en estas mesas y han planteado la necesidad de obras complementarias que eviten afectaciones a la conectividad interna del municipio, especialmente en zonas donde el trazo ferroviario podría modificar cruces, accesos y pasos habituales.
La principal preocupación radica en que, aunque el tren representa una oportunidad de conectividad regional, también podría convertirse en un reto urbano si no se acompaña de infraestructura adecuada como puentes, pasos seguros, accesos y medidas de mitigación.
El Tren México-Querétaro tendrá una longitud aproximada de 226 kilómetros y forma parte de la estrategia federal para reactivar los trenes de pasajeros en el país. De acuerdo con Proyectos México, el avance general de la obra es de 15.18% con corte a mayo de 2026.
En tanto, el tramo AIFA-Pachuca contempla 58.12 kilómetros de vía doble electrificada, una inversión estimada de 44 mil millones de pesos y un avance general de 34.80%, también con corte a mayo de 2026.
Ambos proyectos forman parte de una red ferroviaria que busca conectar zonas metropolitanas, reducir tiempos de traslado y ofrecer nuevas alternativas de transporte para pasajeros.
Mientras el avance federal se mide en kilómetros construidos, predios liberados y frentes de obra, en municipios como Teoloyucan la atención se centra en un aspecto más cotidiano: cómo convivirá la población con el paso del tren y qué obras serán necesarias para evitar que la modernización ferroviaria divida comunidades o complique la movilidad local.
Las obras ferroviarias del Tren México-Querétaro avanzan en Teoloyucan, donde autoridades y habitantes mantienen seguimiento cercano al impacto que tendrá el proyecto en la vida diaria del municipio.

