El cáncer de mama es una enfermedad en la cual las células de la mama se alteran y multiplican sin control. Forman tumores que, de no ser tratados de forma oportuna, pueden propagarse por todo el cuerpo y causar la muerte, define el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) 2021 y de las cifras preliminares de las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) 2024, datos disponibles más recientes, en 2024, el cáncer de mama fue la primera causa de muerte entre los tumores malignos, el 99.2 por ciento ocurrió en mujeres.
La tasa de defunción por cáncer de mama en mujeres de 20 años y más fue en 2024 de 18.7 muertes por cada 100 mil mujeres. Cifras que a pesar de no se aún muy alentadoras muestran avances ante acciones de prevención y detección temprana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 1980 y el de 2020, la mortalidad por cáncer de mama se redujo en un 40 por ciento en los países de ingreso alto.
En el Estado de México señaló el INEGI se registraron 17.5 muertes por cáncer de mama por cada 100 mil habitantes durante el 2024, por lo que la entidad está por debajo de la media nacional.
Miguel Machado Reyes, cirujano oncológico del Centro Oncológico del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) y coordinador de tratamiento de cáncer de mama; precisó que la enfermedad en el Estado de México es la primera causa de presentación y de mortalidad de todos los cánceres en la mujer.
El Centro Oncológico, dijo, recibe 300 casos mensuales, de los cuales se ha evolucionado en los tratamientos, en las técnicas de cirugía y sobre todo en los tratamientos dirigidos y personalizados para cada tipo de tumor.
Lo que ha llevado a que mejores las estadísticas en la sobrevida, no sólo en enfermedades tempranas, sino aún en enfermedades en enfermedad avanzada o metastásica. “Tenemos ya la oportunidad de controlar en algunas pacientes bastante tiempo la enfermedad”, resaltó.
Las nuevas terapias y técnicas de cirugía llevaron a que registren una mortalidad de un 10 por ciento de las pacientes.
“Aquí en el en el hospital aproximadamente tenemos 7 mil 800 casos en los 20 años que lleva de inicio de actividades de este centro y una mortalidad de aproximadamente 750 mujeres. Entonces hay muchas mujeres que sobreviven a esta enfermedad”, resaltó.
El médico reconoció que programas y campañas de prevención en televisión, la radio y otros medios, han contribuido a que las mujeres atiendan su salud, y aunque a nivel nacional solo el 10 por ciento de los casos son detectados en una etapa temprana, en la entidad y sobre todo en el centro oncológico, es la cuarta parte de los casos, es decir, un 25 por ciento.
“Aun así son muchos casos todavía en enfermedad avanzada, un 75 por ciento de los casos”, resaltó, por lo que los esfuerzos deben continuar.
La enfermedad, sin duda, representa un impacto en la calidad de vida de las personas desde la noticia del diagnóstico, la lucha contra la enfermedad al pasar por tratamientos, así como tras superar el cáncer.
El especialista explicó que hay efectos secundarios de los tratamientos, quimioterapia, terapias dirigidas, radioterapia, cirugía, desde el nivel emocional, cambios en la salud corporal de la paciente y también cambios en sus condiciones sociales con los demás, ya sean familiares o sus amigos.
Por ello, dijo, es importante una atención integral para disminuir ese impacto físico y emocional desde el diagnóstico, tras después de la enfermedad.
“Aquí tratamos de que todas las pacientes que acuden a nuestro centro reciban la atención personalizada por psicología, que es uno de los principales impactos que van a tener nuestros pacientes y acompañarlas al principio y después de los tratamientos van a tener”, dijo.
Ello porque también tienen alteraciones en su imagen corporal desde la pérdida de cabello, o con las cirugías, las cuales cada vez tratan de ser menos agresivas.
“Una cuarta parte de las pacientes lograr salvar su seno y tener menos impacto físico o cambio en imagen corporal con cirugías menos agresivas y algunas pacientes que son candidatos para reconstruir en el mismo momento que realizamos una cirugía mutilante”, resaltó.
Machado Reyes, resaltó la importancia de la salud emocional de las pacientes para lograr resultados positivos, pues dijo, muchas pacientes pueden abandonar el tratamiento con medicamentos o rechazar la cirugía. La intención es que con apoyo psicológico continúen con su tratamiento y acepten los tipos de cirugía que se deben de realizar.
“Es una parte importante contar con un equipo multidisciplinario para atender a las pacientes, nosotros tenemos nuestro psicólogo, tenemos enfermera, nutriólogo para apoyo nutricional por los tratamientos; el equipo de cirugía y reconstrucción, quimioterapia, terapias dirigidas, equipo de radioterapia; entonces tratamos de manejarlo de manera multidisciplinaria y que el impacto en su calidad de vida sea lo menos posible”, resaltó.
Las pacientes llegan a padecer en lo emocional estrés, ansiedad, depresión, la cual es atendida psicológicamente. También el centro cuenta con una clínica del dolor.
Aunque es una situación complicada para muchas pacientes, el oncólogo indicó que muchas pacientes con la enfermedad en etapa temprana no aceptan una cirugía, a pesar de que pueden ser candidatas de inmediato a reconstrucción o tienen mayores posibilidades de cura o para salvar el seno.
“Nosotros tratamos de explicarles a las pacientes porque no solo es la mastectomía, que es retirar la totalidad del seno; tenemos cirugías mucho más pequeñas que son igual de efectivas con el intento de curar a las pacientes. En enfermedad más avanzada también podemos hacer cirugías para salvar el seno y con la misma posibilidad de éxito, sin alterar su resultado oncológico”, explicó.
Añadió que valoran quienes son candidatas para hacer una cirugía completa y que sean candidatas a una reconstrucción por cirugía plástica. Incluso después de algún tratamiento, hay posibilidades de salvar el seno.
“Les explicamos las dos opciones de cirugía, se llama cirugía conservadora o tratamiento conservador del seno con técnicas oncoplásticas que combinamos técnicas de cirugía oncológica con cirugía plástica para tener un poco de mejor efecto estético en las pacientes”, añadió.
Ello, dijo, mejora en mucho la imagen corporal de las mujeres y a su vez en su estado emocional. En ese sentido, el médico indicó que 25 de cada 100, logra salvar su seno, la cifra dijo es baja en comparación con países como Estados Unidos o de Europa donde la cifra es de más del 80 por ciento en tratamientos conservadores del seno.
Otras estrategias para mejorar la calidad de vida después del tratamiento de cáncer de mama de las pacientes, son recomendaciones como retomar o iniciar actividad física, a la cual también brindan acompañamiento a través del área de rehabilitación; alimentación adecuada, y evitar consumo de sustancias nocivas.
“Ello, también apoya a mejorar las molestias, la liberación en nuestro sistema nervioso de algunas sustancias que hacen que nuestro cuerpo se sienta mejor, entonces hacer actividad física, tener una alimentación sana, tratar a aumentar consumo de verduras y frutas y disminuir lo más que se pueda el consumo de alcohol y tabaco, también eso incrementa el riesgo de que regrese la enfermedad”, precisó el oncólogo.
En ese sentido, resaltó que, en enfermedades tempranas, en enfermedades tempranas en etapa 1 y 2 hay una curación de más del 90 por ciento, por lo que al menos del 10 por ciento les va a regresar la enfermedad.

