Comprar bistec, carne molida o costilla comenzó a convertirse en un lujo para miles de familias del Estado de México (EMX), donde el aumento en el precio de la carne de res ya está modificando los hábitos de consumo en hogares mexiquenses que ahora compran menos, buscan cortes más económicos o sustituyen la proteína por pollo y cerdo para intentar sobrevivir a la escalada de precios.
En un recorrido realizado por municipios del Valle de México, el kilogramo de carne molida ya alcanza entre 210 y 220 pesos, mientras que en Valle de Toluca el kilo de costilla llega hasta los 260 pesos, uno de los costos más altos reportados actualmente en la entidad.
Comerciantes de distintas regiones mexiquenses aseguran que el impacto ya se refleja directamente en el comportamiento de las familias, quienes poco a poco dejan de comprar bistec, costilla o milanesa por el alto costo.
“Sí hemos visto que en general la gente compra menos carne de res o la combina, también ya preguntan por otros cortes más económicos además del bistec, la molida o la milanesa, que son como los más conocidos”, mencionó un comerciante.
En Toluca, por ejemplo, el kilo de carne molida ronda los 180 pesos, el bistec alcanza cerca de 200 pesos y la costilla llega hasta los 220 pesos.
Las variaciones dependen de las rutas de distribución, la demanda y los costos operativos de cada región
Joel, encargado de una carnicería ubicada en la colonia Nueva Oxtotitlán de Toluca, explicó que las lluvias registradas durante los últimos meses afectaron severamente la alimentación del ganado y dispararon los costos de producción.
“Ha llovido mucho y eso ha afectado a los ganados que no pueden pastar, el forraje tampoco ha dejado de subir de precio y también ha tenido mucho que ver la temporada, la demanda y que en general ya todo está más caro y eso nos obliga a subir los costos a nosotros”, comentó Joel.
A esta situación se suma el impacto sanitario provocado por el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que ya mantiene bajo vigilancia epidemiológica a municipios del sur mexiquense.
Datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y de la Secretaría del Campo estatal reportan que entre finales de 2025 y febrero de 2026 se acumularon más de 120 casos en municipios como:
Tlatlaya
Amatepec
Tejupilco
Luvianos
Sultepec
Temascaltepec
Zumpahuacán
A las afectaciones climáticas y sanitarias se suma otro problema que ya impacta directamente en el bolsillo de las familias: la inseguridad en carreteras del Estado de México (EMX).
Informes de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) señalan que los robos al transporte de carga y las extorsiones provocaron un incremento de hasta 30 por ciento en las primas de seguros contratadas por distribuidores.
Ese gasto operativo adicional termina reflejándose directamente en el precio final que pagan los consumidores.
Tan sólo en municipios de la zona oriente, como Chicoloapan, la carne molida ya ronda también los 220 pesos por kilogramo.
Productores y comerciantes explican que los cercos sanitarios implementados para contener el gusano barrenador ralentizaron además el traslado de ganado proveniente del sur del país y del sur mexiquense, reduciendo temporalmente la oferta disponible.
Detrás de este incremento, productores y comerciantes identifican una combinación de factores que hoy golpea severamente al sector ganadero: lluvias intensas, encarecimiento del forraje, afectaciones al pastoreo, brotes del gusano barrenador del ganado y el aumento en robos y extorsiones en carreteras mexiquenses.
Aunque autoridades estatales aseguran mantener bajo control los brotes del gusano barrenador mediante brigadas veterinarias y campañas de vigilancia sanitaria, el sector ganadero reconoce que la contingencia ya genera fuertes presiones económicas sobre la producción de carne bovina.
Las uniones ganaderas de Toluca y del Valle de México advierten que la tendencia alcista podría mantenerse durante el resto del año debido a escasez nacional de ganado, incremento en costos de producción, inseguridad, restricciones sanitarias y aumento de la demanda durante las fiestas decembrinas.
Productores estiman que para diciembre podría registrarse otro incremento de hasta 8 por ciento en el precio de la carne de res, consolidando al sector cárnico como uno de los más golpeados por la inflación en el Estado de México (EMX).

