El municipio de Chalco experimentó un movimiento telúrico de 2.5 de magnitud la tarde de este sábado, de acuerdo con datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN). Las autoridades locales y Protección Civil activaron protocolos de seguridad tras el evento, confirmando que, hasta el momento, no existen daños materiales ni personas lesionadas.
Este fenómeno se suma a la reciente actividad sísmica en la zona, recordando el evento ocurrido el pasado 4 de mayo en la misma región. En aquella ocasión, las autoridades municipales y de Protección Civil realizaron recorridos de supervisión y confirmaron que no se registraron daños materiales ni personas afectadas.
Diversos municipios del Estado de México (EMX) han registrado microsismos en años recientes, los cuales han sido perceptibles para la población aunque sin generar afectaciones de consideración. Casos como el ocurrido en Naucalpan durante julio de 2024, donde se reportaron tres microsismos, y el evento en Ixtapaluca el 20 de octubre de 2024, han puesto de manifiesto la actividad sísmica local que persiste en varias regiones de la entidad.
Especialistas señalan que estos movimientos pueden estar relacionados con la actividad de fallas geológicas locales, principalmente la Falla de Acambay-Tixmadejé, una de las estructuras tectónicas más importantes de la entidad. El origen de esta falla está asociado al sismo ocurrido el 19 de noviembre de 1912, considerado uno de los más destructivos en la historia del Estado de México (EMX).
Aquella catástrofe de 1912 alcanzó una magnitud de 6.9 y tuvo su epicentro en la región de Acambay, siendo un referente histórico para el estudio de la sismicidad actual. El impacto de dicho evento provocó la muerte de alrededor de 140 personas, además de severos daños en viviendas, edificios coloniales y monumentos históricos, lo que marca un precedente sobre la capacidad destructiva de las fallas locales.
Mantener la vigilancia sobre estas estructuras es fundamental para la seguridad de los mexiquenses, ya que la recurrencia de estos eventos menores refuerza la importancia de estar preparados ante cualquier eventualidad. Las autoridades continúan con los esquemas de monitoreo para garantizar una respuesta oportuna ante la actividad sísmica que caracteriza a distintas zonas del territorio estatal.

