Antes de que ruede el balón en el partido inaugural del Mundial 2026, el ambiente mundialista ya comenzó a instalarse en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Entre maletas, playeras verdes de la Selección Mexicana, banderas, fotografías y abrazos de bienvenida, la terminal comenzó a mostrar una imagen distinta a la habitual. Familias completas, grupos de amigos y aficionados procedentes de distintos puntos de México y Estados Unidos llegaron con un mismo objetivo: vivir de cerca una Copa del Mundo que regresa al país por tercera ocasión.
A unas horas del debut de México frente a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, el aeropuerto se convirtió en una de las primeras postales de la fiesta mundialista.
Uno de los viajeros que aterrizó este miércoles fue Rodolfo Razo, quien llegó desde Fresno, California, acompañado por su familia. Aunque vive en Estados Unidos desde 1984, explicó que sus raíces están en Cantabria, Michoacán, y que regresar a México para un Mundial tiene un significado especial.
Venimos a la inauguración. Traemos la chamarra que ya fue a Rusia y ojalá que nos vaya bien aquí como nos fue allá. Esperamos un buen partido y, sobre todo, que gane la Selección Mexicana.
Para Rodolfo será su tercera experiencia mundialista. Para su hija, Cinthia Acevedo, será la primera.
Mi papá ya lleva tres Mundiales, pero para nosotros es el primero. Venimos con la emoción de vivirlo, de estar en el partido inaugural, de ver el Fan Fest y de sentir todo lo que está pasando en la Ciudad de México.
La familia planea permanecer varios días en el país para asistir también al partido de México en Guadalajara y aprovechar el viaje para visitar Michoacán, recorrer museos y conocer algunos de los principales atractivos turísticos de la capital.
Entre los pasajeros también estaba Marco García, originario de Saltillo, Coahuila, quien viajó con un grupo de amigos dispuesto a vivir el Mundial desde otra perspectiva.
Venimos al Fan Fest y también nos vamos a quedar a turistear en la Ciudad de México. Es algo histórico que México albergue por tercera vez una Copa del Mundo y queremos vivirlo.
Conseguir entradas para los partidos, reconoció, resultó complicado y costoso. Sin embargo, eso no cambió sus planes.
La apuesta ahora es disfrutar el ambiente desde plazas públicas, zonas de aficionados y espacios donde miles de personas seguirán el torneo.
“Espero que México gane 3-1 y, ya viéndonos optimistas, 3-0”, bromeó uno de sus acompañantes.
La misma ilusión se repetía en otros puntos de la terminal.
Procedente de San Diego, California, Cirilo arribó al AIFA acompañado por integrantes de la Barra 18, grupo de aficionados del San Diego FC. Aunque todavía no tenían asegurado su acceso al partido inaugural, sí tenían claro que querían formar parte de la celebración.
“Venimos a la fiesta de México, a la cultura. No sabemos todavía si vamos a entrar al juego, pero ojalá se haga”, comentó.
Tras un vuelo de poco más de tres horas desde Tijuana, el grupo llegó portando banderas, camisetas y los colores que los identifican como seguidores del club californiano.
Para ellos, el viaje tiene un significado especial porque les permite reencontrarse con sus raíces y vivir el futbol en un país donde el deporte se siente en las calles, en las plazas y en la conversación cotidiana.
Se miran bien. Hay jóvenes que pueden florecer y con la vibra de México yo digo que sí llegan al quinto o sexto partido.
Cirilo.
Durante gran parte del día, escenas similares se repitieron en distintas áreas del aeropuerto. Familias preguntando por rutas hacia la Ciudad de México, aficionados afinando itinerarios, visitantes tomándose fotografías y grupos organizando recorridos para los próximos días.
En medio del movimiento habitual de una terminal aérea, la conversación comenzó a girar alrededor de un mismo tema: partidos, boletos, pronósticos, fan fest, celebraciones y futbol.
Ubicado en Zumpango, el AIFA se convirtió este miércoles en una de las principales puertas de entrada para quienes llegan al Valle de México con motivo del Mundial.
Porque antes de los goles, de los estadios llenos y de los festejos, la Copa del Mundo también comienza así: con una maleta, una playera verde, una fotografía de recuerdo y la esperanza de que México vuelva a escribir una página memorable en su historia futbolística.

