El caso de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos podría generar nuevos capítulos sobre la relación entre el crimen organizado y distintos actores políticos del país, aseguró el especialista en seguridad nacional Galeb Krame, quien consideró que las próximas declaraciones y filtraciones podrían involucrar a personajes de diferentes administraciones.
Durante una entrevista, el analista habló sobre la polémica generada por las declaraciones del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, luego de que el gobierno mexicano cuestionara sus dichos sobre el caso del líder del Cártel de Sinaloa.
Grame señaló que, tras las críticas iniciales, Salazar modificó el tono de sus declaraciones al precisar que no tenía pruebas de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador o el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tuvieran vínculos con grupos criminales.
“No sabemos si fue bajo presión o no, pero sí hay aparentemente un cambio de discurso de Ken Salazar”, comentó el especialista, al analizar la postura del exdiplomático.
También cuestionó el papel que tuvo Salazar durante su gestión como embajador y afirmó que, desde su perspectiva, su actuación fue diferente a la de otros representantes estadounidenses.
“Una cosa es ser diplomático y otra cosa es ser adulador. Ken Salazar fue adulador”, expresó.
Sobre la información que pudiera aportar Ismael Zambada en territorio estadounidense, Galeb Krame consideró que no se trataría únicamente de un episodio relacionado con una administración presidencial.
“El Mayo Zambada tendrá mucho que hablar, pero no nada más de López Obrador; tendrá que hablar de por lo menos seis sexenios”, afirmó.
El especialista explicó que el narcotráfico en México ha mantenido presencia durante décadas y que las investigaciones derivadas de las extradiciones podrían mostrar diferentes historias dependiendo del grupo criminal involucrado.
“Son como diferentes capítulos, pero lamentablemente estas películas tienen a los mismos actores de reparto: políticos, militares y otros personajes”, señaló.
En este sentido, indicó que los señalamientos podrían alcanzar a distintos sectores, incluyendo funcionarios, empresarios y personas relacionadas con operaciones financieras ilícitas, aunque aclaró que corresponde a las autoridades investigar y determinar responsabilidades.
El analista también anticipó que podrían presentarse nuevos audios, documentos o acusaciones que involucren a funcionarios y políticos.
“No será la última filtración de audios; vendrán muchos más políticos que estarán siendo exhibidos”, advirtió.
Añadió que podría comenzar una etapa de acusaciones internas dentro de los propios grupos políticos, fenómeno que describió como un “fraggings político”, donde integrantes de una misma organización buscan señalar a otros ante escenarios de presión.
“Políticos poniéndole el dedo o exhibiendo a políticos de su mismo partido”, explicó.
Finalmente, Galeb Krame sostuvo que el problema del crimen organizado en México debe analizarse como una red compleja en la que han intervenido distintos actores a lo largo del tiempo, mientras continúan las investigaciones y posibles revelaciones relacionadas con el caso Zambada.

