Con la renovación de mil 291 cargos de elección popular, el Estado de México se prepara para celebrar uno de los procesos electorales locales más relevantes de los últimos años, ya que la elección de 2027 no solo definirá la integración de los 125 ayuntamientos y del Congreso local, sino que pondrá a prueba el mapa político que dejaron los comicios de 2024, en los que Morena y sus partidos aliados consolidaron una amplia mayoría territorial y legislativa.
De acuerdo con el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), durante el Proceso Electoral Local 2027 estarán en disputa 75 diputaciones locales, de las cuales 45 serán electas por el principio de mayoría relativa y 30 por representación proporcional. Además, se renovarán las 125 presidencias municipales, 125 sindicaturas y 966 regidurías, para un total de mil 291 cargos de elección popular.
Las diputaciones locales tienen entre sus principales atribuciones la aprobación de leyes, la autorización del presupuesto estatal, la fiscalización del gasto público y la revisión de iniciativas que impactan en la vida política, económica y social de la entidad. En tanto, las presidencias municipales encabezan la administración pública de cada uno de los 125 municipios; las sindicaturas vigilan el patrimonio y la correcta aplicación de los recursos públicos, mientras que las regidurías integran los cabildos encargados de aprobar reglamentos, acuerdos y políticas públicas municipales.
La elección representará el primer gran examen electoral para los partidos políticos después de los resultados obtenidos en 2024, cuando Morena y la coalición que impulsó la candidatura de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez fortalecieron su presencia en prácticamente todo el territorio mexiquense.
Actualmente, Morena gobierna 60 de los 125 municipios del Estado de México, mientras que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), sus aliados, administran otros 29 ayuntamientos. En conjunto, las tres fuerzas políticas controlan 89 municipios, es decir, más del 70 por ciento de los gobiernos municipales de la entidad.
Incluso, ese dominio territorial aumentó después de la elección debido a cambios de militancia registrados entre varios presidentes municipales. Durante los últimos meses, alcaldes que originalmente llegaron al cargo postulados por el PRI decidieron incorporarse a Morena o al Partido Verde, como ocurrió en Amanalco, Texcaltitlán, Mexicaltzingo y Otzoloapan, además del caso de Zinacantepec, cuyo alcalde, Manuel Vilchis, se sumó al PVEM. También el presidente municipal de Lerma renunció a su militancia priista, modificando el equilibrio político surgido de las urnas.
A pesar del avance del bloque oficialista, la oposición conserva posiciones estratégicas, donde el Partido Acción Nacional (PAN) mantiene el gobierno de municipios con alta densidad poblacional, importante actividad económica y elevados niveles de recaudación, como Huixquilucan, Atizapán de Zaragoza y Metepec.
Además, la dirigencia estatal panista ha planteado como uno de sus principales objetivos recuperar el llamado Corredor Azul, integrado históricamente por Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza, Huixquilucan, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán y Coacalco. Actualmente, Morena gobierna Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli y Cuautitlán; Huixquilucan y Atizapán permanecen bajo administraciones panistas, mientras que Coacalco es gobernado por una coalición opositora.
El PRI, por su parte, aunque perdió la gubernatura en 2023 y registró un retroceso significativo en las elecciones de 2024, mantiene presencia en municipios del norte y sur del estado. Entre ellos destacan Jilotepec, Polotitlán y Timilpan, mientras que en la región sur conserva gobiernos como Tejupilco y mantiene influencia política en municipios como Amatepec, Tlatlaya y Luvianos, considerados históricamente bastiones priistas.
Movimiento Ciudadano también buscará ampliar su presencia rumbo a 2027. Actualmente gobierna ocho municipios: Chiautla, Malinalco, Nopaltepec, Ocuilan, Tepetlixpa, Tepotzotlán, Tonatico y Xonacatlán.
La fortaleza de Morena y sus aliados también se refleja en el Congreso del Estado de México. De las 75 diputaciones que integran la actual Legislatura, Morena cuenta con 39 curules; el PVEM tiene nueve y el PT ocho, para un bloque de 56 diputados. En contraste, el PRI dispone de seis legisladores, tras la salida de Lilia Urbina; el PAN de seis, Movimiento Ciudadano de cuatro y el PRD de dos.
En el ámbito federal, la coalición oficialista también domina la representación mexiquense en la Cámara de Diputados. Morena obtuvo 26 de los 40 distritos federales, el PVEM ganó ocho y el PT cinco, mientras que el PAN obtuvo un distrito. En el Senado, la entidad es representada por Higinio Martínez Miranda y Mariela Gutiérrez Escalante, ambos de Morena, además del panista Enrique Vargas del Villar, electo por primera minoría. A ellos se suma la senadora priista Cristina Ruiz Sandoval por el principio de representación proporcional.
Con este escenario, el proceso electoral de 2027 no solo definirá la integración de los gobiernos municipales y del Congreso local, sino que servirá para medir si Morena logra conservar la amplia ventaja política construida desde 2023 o si la oposición consigue recuperar parte del terreno perdido en las urnas.

