El sector turístico y restaurantero del Pueblo Mágico de Tepotzotlán registra una caída del 40 por ciento en su actividad productiva, esto debido al mal estado de las vialidades y a la nula promoción oficial, así lo informó la Asociación de Prestadores de Empresas Turísticas de Tepotzotlán. Alonso Estrada, representante empresarial, detalló que la crisis actual golpea con fuerza la temporada de hongos y avistamiento de luciérnagas, manteniendo operativos a solo dos prestadores de servicios locales que luchan por conservar empleos frente al desplome generalizado de visitantes.
De acuerdo con el informe, el perfil del turismo cambió drásticamente en los últimos meses, pues los paseantes actuales evitan consumir platillos tradicionales y adquirir artesanías, prefiriendo gastar en tiendas de conveniencia como OXXO. La falta de estrategias gubernamentales provocó que eventos de gran magnitud, como la reciente justa mundialista de fútbol, pasaran completamente desapercibidos en la demarcación mexiquense sin lograr atraer flujo económico desde la capital del país.
Algunos testimonios de los vecinos de Tepotzotlán relatan que los baches colosales y el deterioro profundo de las carreteras de acceso generan trayectos lentos y engorrosos que ahuyentan a los viajeros temerosos de dañar sus vehículos o perder horas en el tráfico local. Los automovilistas particulares prefieren desviar sus rutas hacia otros destinos debido a que la infraestructura vial impide una llegada ágil y segura a los principales puntos de interés histórico y gastronómico del municipio.
La ausencia de pavimentación adecuada y bacheo constante neutraliza el atractivo de las rutas turísticas tradicionales, convirtiendo los traslados en una molestia recurrente para los visitantes. Las familias empresarias denuncian que la falta de mantenimiento municipal castiga directamente el bolsillo de los locatarios encargados de recibir al turismo de fin de semana.
A pesar de la adversidad económica, comunidades y artesanos locales continúan impulsando iniciativas autogestivas como los recorridos pulqueros, talleres gastronómicos y visitas culturales para proteger las zonas agrícolas contra la urbanización desmedida. La resistencia comunitaria mantiene a flote la esencia del Pueblo Mágico mientras los comercios formales implementan medidas internas para evitar el recorte masivo de su personal operativo.
Los prestadores de servicios exigen a la Secretaría de Cultura y Turismo estatal establecer mesas de trabajo directas con la iniciativa privada, marginando los esquemas interinstitucionales que suelen fracasar por excluir a los verdaderos actores del sector. La supervivencia económica de Tepotzotlán depende de un rescate carretero urgente y de campañas de difusión masiva diseñadas en conjunto con quienes sostienen la economía local.

