En los pasillos de la grilla estatal se respira una tensa calma que anticipa turbulencias. A ras de piso político, los reacomodos entre el blanquiazul y Movimiento Ciudadano (MC) han comenzado a generar especulaciones sobre posibles alianzas de facto, rupturas internas y la costosa decisión de dejar ir capital político acumulado.
El factor Juana Bonilla y el dilema naranja
Bajo la batuta de Juana Bonilla al frente de la dirigencia estatal de Movimiento Ciudadano, el partido naranja ha adoptado una postura de atracción de perfiles externos y pragmatismo electoral. Sin embargo, en municipios clave del Estado de México, la gran incógnita es si MC apostará por construir una estructura propia desde cero o si abrirá la puerta para abanderar a figuras rebotadas de otras fuerzas políticas que se han quedado sin espacios.
El choque de fuerzas en Acción Nacional: Enrique Corona y Cinthya del Rivero
El escenario se complica al observar el tablero del Partido Acción Nacional (PAN). Por un lado, Enrique Corona, ampliamente reconocido como una de las cartas más fuertes y competitivas del panismo local (quien ha levantado la mano en repetidas ocasiones con trabajo territorial y base social propia), enfrenta un partido al que él mismo ha catalogado de desgastado frente a las cúpulas.
A este panorama se suma el registro reciente de Cinthya del Rivero en la plataforma interna de candidatos del PAN, un movimiento que sacude aún más la correlación de fuerzas y añade presión a los liderazgos tradicionales.
Emilio del Valle | Columnista invitado

