El primer día hábil con las nuevas tarifas del Tren Felipe Ángeles puso a prueba el bolsillo de quienes utilizan este transporte para moverse entre la Ciudad de México, municipios del norte del Estado de México y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Desde este sábado 10 de octubre terminó el esquema promocional y comenzaron a aplicarse cobros de 11.50, 26.50, 40 y hasta 110 pesos, dependiendo del origen y destino. El recorrido completo entre Buenavista y el AIFA pasó de los 45 pesos promocionales a 110.
Para algunos pasajeros el incremento no necesariamente significará dejar el tren, principalmente porque consideran que sigue siendo una alternativa rápida frente al tránsito de la zona; sin embargo, para otros el nuevo precio ya obligó a sacar cuentas.
Pablo Ibarra, vecino de Tecámac, es uno de ellos. Durante los meses de promoción utilizó el servicio, pero aseguró que con el nuevo esquema decidió regresar al transporte terrestre.
“Fue agradable usar el Tren AIFA mientras se pudo pagarlo”, comentó. Explicó que volvió a utilizar un autobús expreso desde Ojo de Agua, por el que paga alrededor de 40 pesos.
A su consideración, el aumento tampoco significa que los vagones necesariamente vayan a vaciarse. En estaciones donde los viajes quedaron en 26.50 pesos, dijo, aborda buena parte de los pasajeros; mientras que quienes ahora deben desembolsar 40 pesos probablemente continuarán utilizándolo ante las pocas alternativas para trasladarse con rapidez.
El cambio comenzó a sentirse desde el fin de semana. Majo Figueroa relató que durante su recorrido del domingo observó una situación distinta a la de semanas anteriores.
“Venía con muchos asientos desocupados, lo que en otros domingos no pasaba”, señaló, aunque se trata únicamente de una percepción durante su trayecto y no de una cifra oficial de afluencia.
El Tren Felipe Ángeles inició operaciones el 26 de abril y conecta Buenavista con el AIFA a través de un recorrido de aproximadamente 43 kilómetros. De acuerdo con FONADIN, más de cinco millones de personas han utilizado el servicio desde su apertura y el trayecto completo puede realizarse en alrededor de 50 minutos.
Así, este lunes la discusión entre pasajeros ya no gira solamente alrededor de cuánto tiempo ahorra el tren, sino de una pregunta mucho más cotidiana: ¿cuánto cuesta ahorrar ese tiempo?

