Dos aves silvestres rescatadas en diferentes comunidades de Cuautitlán Izcalli quedaron a disposición de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de que personal municipal detectara que no tenían marcaje visible ni documentos que acreditaran su procedencia legal.
Las intervenciones fueron realizadas por agentes de la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos, quienes atendieron los casos de una aguililla roja adulta y un caracará juvenil durante octubre. El alcalde Daniel Serrano Palacios dio a conocer los detalles de ambos procedimientos en su conferencia de prensa semanal.
El primer rescate ocurrió el 16 de octubre en la comunidad de Santa María Guadalupe Las Torres, donde personal de emergencia localizó y puso a salvo a un ejemplar adulto de aguililla roja.
Cinco días después, el 21 de octubre, integrantes de la misma corporación intervinieron en la colonia La Quebrada para rescatar un caracará juvenil, que también requirió atención y resguardo tras su recuperación.
Después de ambas intervenciones, las aves fueron trasladadas a la Unidad de Control y Bienestar Animal de Cuautitlán Izcalli, donde permanecieron bajo resguardo para su revisión y seguimiento.
Durante la inspección se constató que ninguno de los ejemplares presentaba marcas visibles de identificación ni documentación que permitiera comprobar su procedencia legal. Esta situación motivó que fueran canalizados a la Profepa, autoridad federal encargada de intervenir en asuntos relacionados con la protección de la vida silvestre.
La atención de estos casos involucró tanto a Protección Civil y Bomberos como a la Unidad de Control y Bienestar Animal, en coordinación con la instancia federal para dar continuidad al procedimiento correspondiente. El gobierno municipal señaló que mantendrá la atención de reportes sobre fauna silvestre y la canalización de los ejemplares rescatados a las autoridades competentes.

