¿Cuántos pantalones de mezclilla tienes en tu clóset? Quizá alguno de ellos fue confeccionado en el Estado de México. En Nextlalpan, municipio ubicado al norte de la entidad, cientos de familias se dedican a fabricar jeans, chamarras, chalecos, vestidos y camisas que forman parte de una industria con décadas de historia.
Detrás de cada prenda hay talleres familiares, máquinas de coser y trabajadores que participan en distintas etapas de producción, desde el corte de las telas hasta el armado y los acabados. Una actividad que, con el paso de los años, se convirtió en uno de los principales motores económicos de esta localidad.
La confección de mezclilla en Nextlalpan tiene antecedentes desde la década de 1940. Actualmente, alrededor de 250 familias participan en esta actividad, que no solamente involucra a fabricantes, sino también a costureros, cortadores, comerciantes y personas dedicadas a distribuir la mercancía.
La producción de Nextlalpan ha conseguido abrirse paso fuera del Estado de México. De acuerdo con productores locales, las prendas elaboradas en sus talleres llegan a entidades como Guanajuato, Nuevo León, Puebla y Jalisco, con puntos de comercialización en ciudades como Guadalajara y Monterrey.
También distribuyen mercancía en mercados de Chiconcuac y San Martín Texmelucan, además de mercados populares, tianguis, bazares y establecimientos de distintos municipios mexiquenses y alcaldías de la Ciudad de México.
Esta red comercial permite que pantalones, chamarras y otras prendas confeccionadas en talleres familiares lleguen a compradores de diferentes regiones del país durante todo el año, sin depender exclusivamente de las ventas que genera la Feria Internacional de la Mezclilla.
Sin embargo, mantener un taller de confección y colocar las prendas en el mercado no es una tarea sencilla.
El costo de las telas, los materiales, la mano de obra y otros gastos de producción representan desafíos para los fabricantes, quienes también deben competir con ropa importada que llega a los establecimientos comerciales a precios más bajos.
En 2024, productores de Nextlalpan advirtieron que la presencia de mercancías procedentes de China y otros países había afectado sus ganancias, principalmente por la diferencia de precios frente a los productos nacionales.
Ante este panorama, los fabricantes buscan mantener la calidad de sus prendas y aprovechar espacios de comercialización directa para reducir la participación de intermediarios.
Guadalupe Flores, productora de mezclilla en Nextlalpan, explicó que elaborar un pantalón requiere tiempo y dedicación, desde la selección de la tela hasta la revisión de los últimos detalles de confección.
“Hacer un pantalón no es nada más sentarse a coser. Lleva tiempo escoger la tela, cortarla, armar la prenda y revisar que quede bien. Para nosotros la feria es una oportunidad porque viene gente de otros lugares, conoce lo que hacemos y puede comprar directamente a quienes lo fabricamos. Lo que queremos es que haya buenas ventas y que se siga valorando el trabajo de aquí”, comentó.
Para los fabricantes, el reto no solamente consiste en producir más prendas, sino en conseguir compradores que reconozcan el trabajo que existe detrás de cada pieza y estén dispuestos a adquirir mercancía elaborada en talleres locales.
Una de las principales oportunidades para mostrar esta producción llegará con la edición número 28 de la Feria Internacional de la Mezclilla, programada del 13 al 22 de noviembre.
A menos de una semana de su inauguración, los comerciantes y productores alistan pantalones, chamarras, chalecos, vestidos y otras prendas que pondrán a disposición de los visitantes durante los diez días del encuentro.
Para esta edición, la feria cambiará de sede y se realizará en el Deportivo Municipal Carlos Mercenario Carbajal, debido a los trabajos de rehabilitación que se llevan a cabo en la avenida Juárez, donde anteriormente se instalaba el encuentro.
Además de los espacios comerciales, el programa contempla gastronomía, actividades recreativas y presentaciones musicales gratuitas, con artistas como Gloria Trevi, Santa Fe Klan y Alejandra Guzmán.
La feria representa una oportunidad para que los visitantes conozcan de cerca el trabajo de los fabricantes, comparen diseños y compren directamente a quienes elaboran las prendas.
Así, detrás de una prenda tan cotidiana como unos jeans puede existir una historia de trabajo familiar, tradición y producción mexiquense. En Nextlalpan, cientos de familias esperan que esa historia llegue a más compradores y que la mezclilla hecha en el Estado de México encuentre nuevos espacios en el mercado.

