El Consejo Escolar para el Bienestar (CONEBI) diseñó el Fobiatómetro LGBT+ para que pueda ser implementado en las escuelas mexiquenses a partir de este ciclo escolar 2026-2027, y tiene la finalidad de prevenir situaciones de violencia en contra de dicho segmento de la población que se encuentre al interior de las comunidades educativas, y esta herramienta tiene una escala de 0 a 30 actos.
“Una herramienta para identificar y prevenir violencias hacia la población que forma parte de la diversidad sexual”, describió sobre el Fobiatómetro LGBT+, dicha dependencia de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México.
¿Cómo es el Fobiatómetro LGBT+?
Esta herramienta tiene tres tipos de colores, que son amarillo, naranja y rojo, que indican el nivel de advertencia de cada una de las situaciones que una persona de la comunidad LGBT+ podría estar viviendo y que podría identificar cómo va subiendo de magnitud la situación.
El primer nivel es el amarillo, y va del 0 al 15, que son microagresiones y violencias simbólicas, como son expresiones, actitudes o bromas que parecen pequeñas, pero dañan la autoestima y generan exclusión.
¿Cuáles son los ejemplos para identificar los tipos de violencia?
Algunos ejemplos que se colocaron fueron burlas o apodos denigrantes, expresiones como “estás confundida/o” para invalidar a alguien, usar mal los pronombres de una persona a propósito o por descuido, frases como “te acepto, pero…”, que aparentan inclusión, pero en realidad condicionan, así como actos de rechazo como no invitar a alguien a un juego o trabajo en equipo.
En el segundo segmento, que es el naranja, va del 16 al 20 en dicha escala, y esta herramienta estableció que tiene que ver con violencias graves con implicaciones legales, como acciones directas que dañan la integridad emocional y limitan derechos.
Los ejemplos de este color son excluir a un estudiante de un espacio escolar por su expresión de género, promover, publicar o compartir discursos de odio contra la población LGBTTTIQA+ en el aula o en las redes sociales, negar apoyo escolar a una persona de dicho segmento y catalogar la diversidad sexual como “enfermedad”.
En el color rojo, que va del 21 al 30, son actitudes de violencias extremas y delitos, los cuales ya ponen en riesgo la seguridad, la integridad física y la vida.
Y los ejemplos en esta situación son agresiones físicas contra una persona por su orientación sexual o identidad de género, negar servicios de salud a una persona LGBTTTIQA+, violaciones “correctivas”, intentos de “corregir” la orientación sexual mediante terapias o castigos y amenazas de muerte o asesinato.
Esta dependencia externó que, en caso de ser víctima de alguna de estas situaciones, deben reportárselos o incluso denunciar ante las autoridades de procuración de justicia.

