Morena no suspenderá ni expulsará, por ahora, a los militantes y funcionarios de Sinaloa señalados por el Gobierno de Estados Unidos.
La dirigencia del partido esperará por pruebas concretas antes de tomar cualquier decisión.
Así lo afirmó la presidenta del partido, Ariadna Montiel, quien aseguró que no habrá encubrimiento si se comprueba alguna responsabilidad, pero tampoco se aceptarán condenas anticipadas sin sustento legal.
Las declaraciones ocurren en medio de la controversia generada por las acusaciones por vínculos con el narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el senador Enrique Inzunza; el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y otros funcionarios.
La jueza estadounidense Katherine Polk señaló que existe evidencia abundante sobre posibles vínculos de los implicados con el crimen organizado.
Apego a procedimientos legales
Ante este escenario, Montiel sostuvo que Morena actuará con apego a los procedimientos legales y rechazó emitir juicios anticipados.
Subrayó que el partido no protegerá a nadie en caso de que se acrediten responsabilidades.
La dirigente también reconoció la decisión de Rocha Moya y Gámez de solicitar licencia a sus cargos y acudir ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Y respecto a Enrique Inzunza, señaló que será él quien determine si permanece o no en su cargo en el Senado de la República.

