La recuperación de la Laguna de Zumpango avanza en dos frentes: el reforzamiento de bordos y el retiro de lirio acuático, planta invasora que en los últimos meses ha afectado el espejo de agua, la pesca y las actividades turísticas de la zona.
Autoridades municipales informaron que, durante un recorrido de supervisión, se revisaron los trabajos que realiza la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en coordinación con el Ayuntamiento de Zumpango, principalmente en las zonas donde se llevan a cabo labores de restauración y mantenimiento del embalse.
La etapa más importante es el reforzamiento de los bordos de la laguna. Estos trabajos no solo implican movimiento de tierra, sino también estudios topográficos y de mecánica de suelos, debido a que las condiciones del terreno varían en cada punto del cuerpo de agua.
El objetivo es estabilizar los bordos, recuperar su funcionalidad y reducir riesgos durante la temporada de lluvias, cuando la laguna recibe mayores escurrimientos.
Este proyecto forma parte del rescate federal de la Laguna de Zumpango. Desde enero, la Conagua inició trabajos de rehabilitación de bordos y construcción de humedales, con acciones como reconfiguración de taludes, reparación de daños, restitución de niveles, protección contra erosión y estabilización de estructuras.
El rescate de la laguna contempla obras hidráulicas, rehabilitación de bordos y control de especies invasoras para mejorar las condiciones ambientales del embalse. / Foto: cortesía / Gobierno Municipal
A la par, continúan las labores de limpieza y retiro de lirio acuático, planta que ha sido uno de los principales problemas del embalse. De acuerdo con el Ayuntamiento, las lluvias recientes y el viento han dificultado el ingreso de maquinaria en algunas zonas, además de favorecer su rápida reproducción.
Para acelerar los trabajos, se incorporaron más máquinas cosechadoras, empujadoras y transportadoras, aunque su operación depende de las condiciones climáticas y del acceso seguro a las áreas afectadas.
El lirio impide la oxigenación del agua y limita actividades económicas como la pesca y los paseos en lancha, de los que dependen comerciantes y prestadores de servicios locales.
Las lluvias recientes también han favorecido el llenado natural de la laguna. La Conagua ha informado que este cuerpo de agua, tras haberse secado parcialmente, ha recuperado parte importante de su capacidad gracias al manejo hídrico del Valle de México.
Además del rescate ambiental, la laguna forma parte de proyectos federales de infraestructura hidráulica para aprovechar y potabilizar agua en beneficio de municipios del Estado de México y zonas de la Ciudad de México.
Comerciantes y prestadores de servicios confían en que la recuperación permita reactivar el turismo, mejorar la seguridad y devolver la actividad económica al entorno de la laguna. Sin embargo, autoridades reconocen que el proceso será gradual, ya que el retiro de lirio y la rehabilitación de bordos requieren seguimiento permanente.

