La autopista México-Querétaro entra en un nuevo periodo de obras en el norte del Estado de México, con el inicio del plazo previsto para intervenir 9.66 kilómetros del tramo Tepotzotlán-Jorobas, trabajos que tendrán una duración estimada de 365 días y que podrían generar afectaciones a la movilidad de usuarios de Tepotzotlán, Huehuetoca, Coyotepec y Cuautitlán Izcalli.
El proyecto deriva de una licitación pública nacional publicada por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) en el Diario Oficial de la Federación el pasado 18 de junio. La intervención abarcará del kilómetro 43+140 al 52+800 de la autopista, uno de los principales corredores carreteros del norte del Valle de México.
Los trabajos contemplan la construcción de calles laterales con losas de concreto hidráulico en el cuerpo B, además de la ampliación de pasos superiores e inferiores vehiculares y puentes inferiores peatonales en ambos cuerpos de la autopista. El proyecto también incluye obras complementarias de drenaje, alumbrado y señalamiento.
Para la ejecución de los trabajos fueron adjudicados 573 millones 784 mil 188 pesos, mientras que las labores de supervisión y control de calidad representan otros 12 millones 577 mil 490 pesos. En conjunto, la inversión supera los 586 millones de pesos.
Aunque el proyecto es identificado como Tepotzotlán-Jorobas, esta última comunidad pertenece al municipio de Huehuetoca. El tramo intervenido forma parte de una de las principales rutas de acceso y salida del norte del Valle de México, por donde circulan diariamente habitantes, transporte de carga y pasajeros procedentes también de Cuautitlán Izcalli y Coyotepec.
La relevancia de la obra está relacionada con el elevado flujo vehicular que soporta esta vía. La información técnica utilizada para justificar el proyecto estimó para 2025 un tránsito diario promedio anual de 127 mil 900 vehículos en ambos sentidos, de los cuales aproximadamente 17% correspondía a autobuses y camiones.
De acuerdo con Banobras, las condiciones actuales del tramo ya presentan problemas de capacidad, así como niveles de servicio deficientes e incluso saturados, por lo que la intervención busca mejorar la circulación y ampliar la capacidad de la infraestructura.
Sin embargo, el inicio de las obras también abre la posibilidad de nuevas complicaciones para quienes utilizan diariamente esta autopista, particularmente durante las etapas de construcción que impliquen reducción de carriles o modificaciones en los accesos.
Hasta ahora, Banobras no ha dado a conocer un calendario detallado por etapas que permita identificar cuándo se realizarán cierres, reducciones de carriles o modificaciones a la circulación como consecuencia de los trabajos.
Esta información será relevante para los automovilistas, transportistas y habitantes de los municipios ubicados en esta zona, debido a que la México-Querétaro ya registra de manera habitual episodios de congestionamiento.
El proyecto busca, precisamente, aumentar la capacidad de la autopista y mejorar las condiciones de movilidad en uno de los corredores carreteros más importantes del norte mexiquense. No obstante, durante los próximos 365 días el reto será ejecutar las obras sin convertir el tramo Tepotzotlán-Jorobas en un nuevo cuello de botella para quienes utilizan esta vía.

