La legislación establece centros municipales de bienestar animal, mecanismos de registro y mayores sanciones contra quienes atenten contra la integridad de los animales.
La Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal del Estado de México establece un nuevo marco jurídico para proteger a los animales como seres sintientes, incrementar las sanciones por maltrato y fortalecer las responsabilidades de las autoridades estatales y municipales.
La legislación, aprobada por el Congreso mexiquense el 22 de abril y publicada oficialmente el 16 de junio de 2026, fue destacada nuevamente por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez durante sus encuentros regionales de rendición de cuentas, realizados el 7 de octubre en Cuautitlán Izcalli y Chicoloapan.
Uno de los aspectos más relevantes es el endurecimiento de las sanciones penales. Dependiendo de la conducta y de las circunstancias agravantes, las penas por delitos relacionados con el maltrato y la crueldad animal pueden alcanzar hasta 15 años de prisión.
La normativa contempla sanciones por abandono, hacinamiento en condiciones inadecuadas, lesiones, actos de crueldad y otras conductas que comprometan la integridad o el bienestar de los animales.
Nuevas responsabilidades para los ayuntamientos
La ley también contempla el establecimiento de centros municipales de control y bienestar animal, destinados a desarrollar acciones de esterilización, vacunación, desparasitación, atención veterinaria, resguardo y adopción.
Estos espacios deberán atender, además, quejas y solicitudes ciudadanas relacionadas con el rescate de animales, lo que representa un nuevo ámbito de responsabilidad para las administraciones municipales.
Las disposiciones son de interés para municipios como Teoloyucan, Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Zumpango, Huehuetoca, Tepotzotlán, Coyotepec, Melchor Ocampo, Nextlalpan y Villa del Carbón, donde la atención a animales abandonados, la prevención del maltrato y el control de la población canina y felina forman parte de las necesidades comunitarias.
La legislación también contempla la creación del Registro Único de Animales de Compañía, un padrón de asociaciones protectoras, un fondo para la protección animal y mecanismos de participación ciudadana.
Otro de sus aspectos es el reconocimiento de la familia multiespecie, concepto que considera a los animales de compañía como integrantes del entorno familiar y establece responsabilidades para quienes se encuentran a su cuidado.
La nueva legislación surgió de la integración de 17 iniciativas presentadas por distintas fuerzas políticas y el Ejecutivo estatal.
Más allá de las sanciones, uno de los principales retos será conocer cómo los 125 ayuntamientos mexiquenses implementarán las disposiciones, con qué infraestructura contarán y qué recursos destinarán a la atención y protección de los animales.
Para los municipios del norte del Estado de México, la aplicación de esta ley abre también la posibilidad de evaluar las condiciones actuales de sus servicios de control animal y las acciones que desarrollan para prevenir el abandono y el maltrato.

